Hay comidas que parecen haber estado siempre en la mesa. Las papas fritas son una de ellas. Acompañan hamburguesas, carnes, milanesas, huevos y hasta pueden convertirse en protagonistas de un plato. Se comen en restaurantes, bares, puestos callejeros y hogares, y existen prácticamente tantas versiones como lugares donde se preparan.

Cada 20 de agosto, esa popularidad tiene su propia celebración con el Día Mundial de la Papa Frita, una efeméride gastronómica que se instaló en distintos países como una oportunidad para rendir homenaje a una preparación sencilla que logró convertirse en un fenómeno mundial.

Sin embargo, detrás de un plato aparentemente simple existe una historia mucho más compleja. La papa nació en Sudamérica, viajó a Europa después de la llegada de los españoles a América y, siglos después, franceses y belgas comenzaron una disputa que todavía continúa: ¿quién inventó realmente las papas fritas?

A diferencia de otras efemérides, no existe un registro histórico preciso que permita determinar quién creó el Día Mundial de la Papa Frita ni por qué fue elegido específicamente el 20 de agosto. La fecha se popularizó con el tiempo y quedó instalada en el calendario gastronómico internacional.