EditorialEn esta materia no puede haber ningún ahorro. Queda muy claro que actualizar la norma vigente es una prioridad nacional.19.08.2026 21:13 Actualizado: 19.08.2026 22:30 El terrible terremoto del pasado 10 de agosto coincidió con una discusión que ya tenía lugar y a la que la tragedia le da una urgencia imposible de ignorar: la actualización de las normas de sismorresistencia vigentes en nuestro país. Los más de 287 muertos que dejó el movimiento de magnitud 7,4 recuerdan que, en un país con vastas zonas bajo constante amenaza sísmica como Colombia, la calidad de las construcciones puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.Desde 2010 rige la NSR-10, una reglamentación sólida, pero que lleva 15 años sin una actualización de fondo. En ese tiempo avanzaron el conocimiento geológico, las tecnologías constructivas y las técnicas de protección de las edificaciones. De ahí que desde hace años se trabaje en su modernización.Eso es clave. Pero actualizar jamás puede significar reducir las exigencias. Lo anterior porque durante el proceso apareció, en el gobierno pasado, una propuesta a todas luces inaceptable: hacer obligatorio el Modelo Nacional de Amenaza Sísmica del Servicio Geológico Colombiano (SGC) para establecer parámetros de diseño estructural.Estudios han comparado edificaciones iguales de ocho pisos, unas diseñadas bajo la NSR-10 y otras con la demanda sísmica derivada del modelo del SGC. Al someter los modelos a un movimiento sísmico intenso, los edificios diseñados bajo la NSR-10 no colapsaron, mientras los calculados con los parámetros cuestionados sí lo hicieron.El objetivo debe ser que la seguridad de una vivienda no dependa, bajo ninguna circunstancia, del ingreso de la familia que la habita.Lo que corresponde ahora es expedir el decreto que actualice a fondo la NSR-10, incorporando los estudios y el conocimiento científico acumulados durante los últimos años. Ya existe una propuesta de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica que incluye nueva cartografía de amenaza, coeficientes recalculados, una revisión de la clasificación de suelos y tecnologías como aisladores y disipadores.Aquí no puede imponerse ningún criterio de ahorro u optimización de recursos por encima de la seguridad. Las construcciones deben cumplir las exigencias necesarias para su propósito esencial: salvar vidas. Si este principio necesitaba otra demostración, el terremoto acaba de proporcionarla de la manera más dolorosa.La sismorresistencia no termina en la norma. Continúa en su aplicación. Se necesitan instituciones fuertes que inspeccionen, verifiquen y sancionen, porque existe una enorme debilidad en este campo. De poco sirve una reglamentación rigurosa si nadie garantiza que lo diseñado sea lo que finalmente se construye. Hay que insistir también en el reforzamiento de las estructuras ya existentes, en particular las que prestan servicios básicos.Está, además, el desafío de la informalidad. Se entienden las razones económicas y sociales que llevan a miles de familias a optar por la autoconstrucción, pero lo real es que sin diseño ni supervisión profesional no es posible garantizar que una vivienda resistirá adecuadamente un terremoto.La respuesta tampoco puede limitarse a prohibir. Gobierno, alcaldías, universidades y gremios deben pensar en protocolos y programas de asesoría que permitan que quienes construyen o reconstruyen hoy sus casas tengan acompañamiento de expertos en sismorresistencia. Porque la seguridad de una vivienda no puede depender del ingreso de la familia que la habita.EDITORIAL EL TIEMPO Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
Un país sismorresistente
En esta materia no puede haber ningún ahorro. Queda muy claro que actualizar la norma vigente es una prioridad nacional.










