El primer cruceMe gusta pensar que morir en agosto fue el �ltimo juego de Juan TamarizJuan Tamariz, en una imagen de archivo.MUNDOActualizado Mi�rcoles,

agosto

22:57Audio generado con IASe discute si podemos sentir tristeza genuina por la muerte de alguien a quien nunca conocimos. Una cantante venerada, el actor de aquella serie de la infancia o el escritor cuyos libros subrayamos con furor en nuestros a�os vulnerables. Se dice que no lloramos por la persona en s�, sino por la peque�a parcela de nuestra existencia que fue creciendo silenciosamente a su alrededor. Tanto da. Si se siente el vac�o, �qu� sentido tiene preguntar si es real? En materia sentimental no existe el contrabando.Le doy vueltas a este asunto porque hemos amanecido con la noticia de la muerte de Juan Tamariz, referente universal de la cartomagia y una de las personalidades m�s entra�ables de la tele de los 90. Nos ilusion�, nos hizo re�r. Hace ya muchos a�os, lo vi actuar en la sala Galileo de Madrid y de �l solo puedo decir que era un mago de verdad.Tamariz muere en agosto. Paco Umbral muri� en agosto. Lauren Bacall muri� en agosto. Lo recuerdo bien. Supongo que esa nitidez tiene que ver con que estas noticias nos llegan en un momento en que nuestra vida ha aflojado el ritmo. No estamos estudiando, trabajando ni corriendo de una obligaci�n a otra. En agosto, las noticias compiten menos con el frenes� del d�a a d�a.Dicen que los veranos se hacen indistinguibles y es as�. Confundimos unos con otros, pero sus hitos e im�genes conservan intacta su condici�n de recuerdos de agosto. Si me dijeran que Sean Connery muri� en febrero me resultar�a igual de veros�mil que si me dijeran que ocurri� en octubre, como de hecho ocurri�. Hay algo extra�o en la capacidad del calendario para ordenar la memoria. Olvidamos los a�os, confundimos las edades y alteramos sin querer el orden de las cosas, pero lo que ocurre en verano se queda en verano y se queda para siempre.Me gusta pensar que morir en agosto fue el �ltimo juego de Juan Tamariz. Su manera de no irse del todo fue irse en el mes en que mejor echan ra�ces los recuerdos. La mejor manera de devolver el favor a quien logr�, con su arte de lo ins�lito, ilusionar a ni�os y adultos es simplemente recordarlo. Y al dejarnos en agosto, nos ha facilitado un poco esa �ltima tarea.