Miami (EFE).- Los microbios que viajen con los astronautas pueden sobrevivir en las zonas en sombra del polo sur de la Luna y contaminar la búsqueda de rastros de vida pasada allí y, más adelante, en Marte, según un estudio de la NASA publicado este miércoles en la revista ‘Science Advances’.
Los organismos fueron sometidos a pruebas en las simulaciones de tres regiones cercanas al polo sur lunar: el borde del cráter Nobile, la Cresta de Conexión y el borde del cráter De Gerlache. Dichas simulaciones utilizaron mapas ambientales detallados, elaborados a partir de datos de elevación y temperatura.
El resultado son mapas de «nichos de supervivencia» donde se ven microbios que van desde el fondo de un cráter de varios kilómetros a la huella de una bota.
Además, los investigadores tomaron cinco microorganismos habituales en la piel humana y en el interior de las naves, entre ellos el hongo Aspergillus niger, y calcularon cuánto calor y radiación ultravioleta aguanta cada uno.
Fotografía de archivo de la Luna. EFE/Jacek Turczyk











