Poco más de una semana después del terremoto del 10 de agosto, además de las labores de rescate en las zonas urbanas, comienza a despejarse el panorama sobre la escala de las afectaciones en distintos niveles.
La Federación Nacional de Cafeteros (FNC) realizó visitas a 10-460 caficultores, priorizados según el área de mayor impacto del terremoto, para indagar qué daños sufrieron tanto sus viviendas, como sus instalaciones productivas.
De este contacto se tienen cifras que no resultan nada alentadoras: 8.070 cafeteros reportaron daños en sus viviendas: 6.902 corresponden a daños parciales, 709 a totales y hay 459 que siguen en revisiones estructurales.
Además de esto, la FNC encontró que hay daños en 4.713 beneficiaderos (la infraestructura que permite la transformación del café).
De este número, 3.740 presentan daños parciales y 707 tienen pérdidas totales.













