Leo en El País que el partido ultra España 2000 va a organizar escuadras de matones para limpiar las noches de València. Son expertos en artes marciales, las únicas artes a las que su cerebro puede acceder, y sus grandes enemigos son los migrantes. No ocultan, tampoco, su adoración hacia los genocidas Adolf Hitler, Rudolf Hess y Francisco Franco. Y organizan talleres de defensa personal en los que participan policías, guardias civiles y militares. Hace cinco años, convocaron una marcha en Chueca (Madrid) bajo el lema "Fuera maricas de nuestros barrios". En resumen, yo creo que podemos dormir tranquilos.PublicidadLos matones dicen que son buenos chicos, y que lo único que quieren hacer es colaborar con la Policía. Para intimidar a los moros (se supone que no ajusticiarán a franceses y alemanes), aseguran que solo irán armados con un silbato. Fascistas hormonados con pitos en la boca. No suena demasiado macho, la verdad.Es curioso que los fachas se postulen para sustituir a la Policía y la Guardia Civil. Tampoco es muy explicable que la mayor parte de los miembros de las fuerzas de seguridad voten muy mayoritariamente a la ultraderecha del PP y a los neofascistas de Vox, según revelan los datos del CIS.José María Aznar redujo el número de apatrulladores con respecto al final del último gobierno de Felipe González: pasaron de 127.000 a 125.000 policías y guardias civiles. Con José Luis Rodríguez Zapatero crecieron hasta 155.000. Mariano Rajoy, por mucho que diga que es hombre de orden, los hizo descender hasta los 145.000. Y Pedro Sánchez le ha dado un impulso a la seguridad con los 183.000 actuales. En conclusión: los gobiernos bolivarianos cuidan más la seguridad que los de derechas. O sea, que los pitufos y picoletos (con todo mi sincero respeto) te votan más cuanto más los jodes.Ahora no sé cómo verán nuestras fuerzas de seguridad esta iniciativa ultra de patrullar las calles con personas no formadas e, incluso, diría que deformadas (son nazis). Y me gustaría saber qué piensan sobre la legalidad de estos escuadrones nuestros ministros de Interior y de Justicia. El estupendo reportaje de Joaquín Gil en el periódico de Prisa retumba bastante aterrador.PublicidadEl líder de esta iniciativa, José Luis Roberto, es propietario de empresas privadas de seguridad con suculentas contratas gubernamentales y autonómicas. Sospecho yo que poner nuestra protección en manos de un señor que idolatra a asesinos de masas y propone echar a los maricas de nuestros barrios no es ni inteligente ni democrático. Pero son tiempos de impunidad y cariño para los ultras.La pasividad gubernamental ante la aparición de estos grupúsculos de evidentes aficiones violentas y antidemocráticas contrasta con la virulencia con la que se reprimen movimientos sociales, vecinales, laborales y políticos. Si ahora ya los ponemos a patrullar nuestras calles, el terror puede salirse de madre. Estos señores, en sus manifestaciones, tienen como eslogan más exitoso “moros no, España no es un zoo”. Sin embargo, nadie cuestiona su legalidad. Misterios de nuestra democracia.Me imagino la que se montaría si los musulmanes de España anunciaran que van a organizar patrullas para limpiar las calles de racistas y de nazis. Al final, normalizar los discursos y acciones de aquellos que enarbolan la violencia, las hormonas y el odio como única ideología solo traerá más desorden. España 2000 es un partido legal. Inquietante.PublicidadHace poco vimos en Ceuta cómo ciudadanos de origen español y marroquí se unían para expulsar a gritos a los fascistas de Núcleo Nacional. Pero no vale como ejemplo de lo que es la España de hoy, cada vez más racista, más irracional y más odiadora. Lo demuestran las urnas. Tristemente.