Las formaciones de ultraderecha se presentan como salvadores de la patria ante los casos de corrupción que cometen los partidos del establishment. Tienen un discurso muy bien estructurado de manos limpias y son los más agresivos contra los dirigentes que tienen problemas con la justicia. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Ayer coincidieron dos noticias que afectan precisamente a los dos partidos que lideran las encuestas en países tan importantes para Europa como son Francia y el Reino Unido.Por un lado, el Tribunal de Apelación de París dictó sentencia contra la líder de Reagrupamiento Nacional (RN), Marine Le Pen, por apropiarse de 2,8 millones de euros del Parlamento Europeo. La dirigente francesa admitió haber cometido “errores” en los pagos a los asistentes de su partido, aunque señaló que no había cometido ningún delito por ello. El fallo deja la puerta abierta a que Le Pen pueda presentarse a las elecciones presidenciales francesas de mayo del año que viene, aunque lo deba hacer con un brazalete electrónico. La dirigente francesa anunció ayer por la tarde que se presentará a las elecciones al ver superada su inhabilitación.La líder de Reagrupamiento Nacional (RN), Marine Le PenCharles PlatiauY por otro, el líder de Reform UK, Nigel Farage, anunció ayer su dimisión como parlamentario ante el escándalo que ha suscitado que ocultase donaciones valoradas en unos 10 millones de libras de empresarios del sector de las criptomonedas. Farage deja el Parlamento, pero se presentará a nuevas elecciones en su distrito electoral para tratar de ser reelegido. Es un movimiento estratégico para acallar la investigación que ha iniciado el Parlamento británico, a instancias de la prensa y del laborismo, y evitar el desgaste que estaba sufriendo en este caso. Farage es el alma de Reform UK, y una crisis que le afectase a él podría llevarse por delante a su partido.En el caso de Le Pen es diferente. El RN es una formación muy consolidada y, si ella no se hubiera presentado, el actual presidente del partido, Jordan Bardella, podría haber dado el paso para ser candidato al Elíseo.Le Pen y Farage se han visto sacudidos por la acción de la justicia. Veremos si su electorado les pasa factura como sucede a los partidos tradicionales.Director de La Vanguardia desde marzo de 2020. Ha trabajado como redactor en las secciones de Política, Sociedad y Ciudades de La Vanguardia, donde entró en 1992