Una expedición científica al Atlántico nororiental permitió observar de cerca cientos de antiguos barriles con residuos radiactivos, algunos de ellos en avanzado estado de corrosión.
Parte del material ya salió de determinados contenedores y alcanzó el sedimento del fondo oceánico, a casi <b>4.700 metros </b>bajo la superficie.Los investigadores detectaron <b>radionúclidos </b>asociados con estos desechos en concentraciones superiores a las habituales en la zona.
Sin embargo, las mediciones todavía no permiten establecer un daño ecológico.
Más de <b>200.000 barriles </b>fueron depositados en esta región durante la segunda mitad del siglo XX, y ahora los científicos buscan determinar qué ocurrió con su contenido y si los organismos de las profundidades incorporaron sustancias radiactivas, según una publicación de La República.
La investigación tuvo lugar entre el <b>27 de mayo y el 28 de junio de 2026</b>, a bordo del buque oceanográfico <i>Pourquoi Pas?</i>, que transportó a unos <b>30 científicos</b>.







