Cargada de historia, es reconocida por ser el escenario literario del capítulo 20 de la primera parte de El Quijote. En sus parajes, como Los Chorros, se sitúa la aventura de los batanes que Cervantes inmortalizó magistralmente. De ahí que sea toda una experiencia literaria pasear por las calles de Viso del Marqués, en la provincia de Ciudad Real, lo que hace revivir la geografía imaginaria de la obra más universal de las letras hispanas. El viajero descubre un lugar profundamente ligado a la memoria histórica y al poder de un pasado noble. La belleza de este pueblo cautiva a quien busca combinar literatura y patrimonio.

El nombre actual de la localidad rinde homenaje al patronazgo de los Bazán, señores de estas tierras. Don Álvaro de Bazán, primer Marqués de Santa Cruz y Almirante de la Mar Océana, fue su impulsor. Este ilustre marino, a quien Cervantes apodó como el padre de los soldados, eligió este retiro. Buscaba un lugar estratégico entre los mares y la corte para edificar su suntuosa residencia señorial. La fundación de la villa se remonta a la Reconquista, siendo un paso clave hacia el puerto del Muradal. Su ubicación en los caminos que cruzan Sierra Morena marcó su carácter como encrucijada de culturas. Hoy, la estatua de bronce del almirante preside la Plaza del Pradillo como símbolo de su legado.