León, 15 ago (EFE).- Castilla y León atesora una de las mayores riquezas patrimoniales de España, pero también uno de los índices de envejecimiento más elevados del país. Frente a quienes ven ambos fenómenos como retos separados, una investigación vinculada a la Universidad de Valladolid plantea una idea sencilla pero complicada de llevar a la práctica: unirlos.

Que las personas mayores dejen de ser únicamente visitantes o espectadoras de las actividades culturales para convertirse en narradoras de la historia, guardianas de la memoria colectiva y protagonistas de la transmisión del patrimonio, plantea la tesis doctoral de Cinthya Battafarano, con la participación de Verónica Velasco y Claudia Möller.

Las personas mayores pueden ejercer un papel clave para proteger y difundir el patrimonio. EFE/Eduardo Palomo

Esta investigación, consultada por EFE, tiene como objetivo analizar cómo la participación activa de los mayores en iniciativas relacionadas con el patrimonio cultural puede contribuir a mejorar su bienestar emocional, reforzar los vínculos comunitarios y favorecer un envejecimiento más saludable.

La idea surge en una comunidad autónoma donde el envejecimiento es una de las principales realidades demográficas, especialmente en el medio rural.