El paleontólogo Juan Luis Arsuaga ha defendido en un encuentro de expertos en envejecimiento que “la inteligencia de una sociedad depende de su número de mayores”.PublicidadEl VII Seminario Académico Retos de la nueva longevidad, organizado por Fundación Mapfre y la Universidad Carlos III de Madrid, ha reunido a destacados especialistas en salud, envejecimiento y bienestar para analizar los principales desafíos de una sociedad cada vez más longeva y que ya alcanza a más del 20% de la población con más de 65 años.Según Arsuaga, "las personas mayores representan la memoria, la experiencia y el conocimiento acumulado de una sociedad". Lejos de ser una carga, son una fuente de aprendizaje para las nuevas generaciones.También la escritora Carmen Posadas defendió el enorme valor de los sénior en el mundo actual. “Estamos renunciando a un enorme caudal de experiencia y sabiduría cuando invisibilizamos a los mayores”, afirmó.En un momento en el que muchas veces se idolatra la juventud, los expertos recordaron que la combinación entre juventud y experiencia es lo que realmente fortalece a la sociedad y también a las empresas.PublicidadNo basta con vivir más Otro de los grandes mensajes que se pusieron sobre la mesa durante el encuentro fue el hecho de que la longevidad no deba medirse en años, sino en calidad de vida.Los investigadores insistieron en que el gran reto es llegar a edades avanzadas manteniendo la autonomía, la salud cognitiva y el bienestar emocional. En este sentido, varios expertos presentaron avances muy prometedores para detectar de forma temprana el deterioro cognitivo.Uno de los proyectos más llamativos fue una herramienta basada en biomarcadores de la saliva capaz de identificar señales de deterioro cerebral antes incluso de que aparezcan síntomas evidentes. La idea es clara: cuanto antes se detecten los problemas, antes podrán aplicarse medidas preventivas.PublicidadHay herramientas que permiten identificar señales de deterioro cerebral antes de que haya síntomasLos especialistas recordaron que el envejecimiento cerebral no ocurre de un día para otro. Es un proceso lento y silencioso. Por eso, cada vez se apuesta más por una medicina preventiva y personalizada, basada en revisiones periódicas, hábitos saludables y herramientas tecnológicas que permitan detectar cambios cognitivos con antelación.Además, se destacó la importancia de mantener la mente activa con lectura, aprendizaje, relaciones sociales y actividad intelectual.Ciudades más amablesOtro tema importante fue el envejecimiento urbano. Aunque muchas veces asociamos el envejecimiento al mundo rural, la mayoría de las personas mayores vive hoy en ciudades.Esto obliga a replantear aspectos como el transporte, la accesibilidad, la vivienda o los servicios públicos. Los expertos consideran que las ciudades del futuro deberán adaptarse mucho más a las necesidades de las personas mayores.Como señala Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, "las políticas públicas, las empresas y las ciudades siguen funcionando como si el envejecimiento fuera algo excepcional", a pesar de que se trata de una transformación demográfica cada vez más evidente. También se abordó una realidad cada vez más frecuente: muchas personas en edad laboral tienen que cuidar de sus padres mayores mientras continúan trabajando. Los investigadores señalaron que las empresas y las administraciones tendrán que adaptarse a esta nueva situación con políticas de conciliación más flexibles y humanas.Los expertos coinciden en que la conciliación también debe adaptarse para cuidar a los mayoresEl desafío sanitarioLa longevidad también plantea importantes retos para el sistema sanitario. El aumento de la esperanza de vida supone un mayor gasto médico y una mayor necesidad de atención continuada.España es ya uno de los países más envejecidos del mundo y esta tendencia seguirá creciendo en las próximas décadas. En este sentido, Fernández Palacios recuerda que "se ha avanzado mucho en la mejora de la esperanza de vida y no tanto en los sistemas de cuidados", una situación que obligará a destinar más recursos para adaptarse a la nueva realidad demográfica.Sin embargo, el seminario dejó un mensaje optimista: vivir más años puede ser una enorme oportunidad si la sociedad aprende a valorar a sus mayores y apuesta por un envejecimiento saludable, activo y digno.