Almudena Álvarez |
Támara de Campos (Palencia) (EFE).- En muchos pueblos de la España más despoblada el simple sonido del coche de la Guardia Civil recorriendo las calles basta para que los vecinos se sientan seguros. Aquí, los agentes no solo persigue delitos, su presencia tranquiliza, detecta situaciones de soledad y vulnerabilidad y sostiene una red que resulta esencial para muchas personas mayores, sobre todo si viven solas.
Francisco Jesús del Hierro, sargento del puesto de Frómista, y Nieves Plaza, destinada en Amusco (Palencia), son un ejemplo de ese ejército de protectores que para muchos vecinos de las zonas rurales son casi como ángeles de la guarda.
En muchos pueblos de la España más despoblada el simple sonido del coche de la Guardia Civil recorriendo las calles basta para que los vecinos se sientan seguros. EFE/Almudena Álvarez
Como explican a EFE durante una patrulla por Támara de Campos, el Ministerio del Interior creó el Plan Mayor para prevenir robos, estafas o timos entre las personas mayores del medio rural a través de charlas y talleres, pero con el paso del tiempo, especialmente en los pueblos más despoblados, ese trabajo ha ido mucho más allá.







