0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialTodavía quedan dos tórridas semanas para ir al refugio climático del Palau Robert a ver la exposición fotográfica Anna Turbau. En veu pròpia , que a partir de septiembre se expondrá unos meses en el Centre Internacional de Fotografia Toni Catany de Llucmajor. Es una digna muestra para entender el legado de esta fotoperiodista comprometida con la ética y con la estética que ejerció de reportera para publicaciones como Interviú , Primera Plana o El Periódico de Catalunya.Anna Turbau frente a una de sus fotos ROSER VILALLONGA / TercerosProbablemente sus trabajos más destacados sean los que desarrolló en Galicia, sobre todo documentando varias protestas ciudadanas que de lo contrario no habrían tenido resonancia. Turbau hace unas fotos espléndidas de las protestas contra la construcción de la autopista AP-9 o tras el naufragio del barco Marbel en el norte de las islas Cíes, que causó una mortandad terrible, y también retrata las manifestaciones reivindicativas del día da Patria Galega. Más destacables todavía son sus reportajes sobre una comunidad gitana o la retahíla de imágenes poco convencionales que surgen de una incursión relámpago en el Hospital Psiquiátrico de Conxo. La exposición queda bien contextualizada por la proyección de fragmentos de sus respuestas a la entrevista que le hicieron en la sala oval del MNAC el 9 de marzo de 2025, diez días antes de su muerte.De entre todas las fotos de Anna Turbau expuestas destaca ‘El señor Arias Navarro y su esposa’La organización nos advierte que las fotos que se presentan con un paspartú blanco ya habían sido expuestas, pero que también hay inéditas, extraídas de su inmenso archivo. La misma Turbau destaca, en la entrevista, lo interesante de zambullirse en el archivo hasta dar con trabajos que no recordaba haber hecho, y lo inspiradores que fueron algunos de estos hallazgos. Entre las inéditas llama la atención la foto de una pareja mayor de trabajadores, retratados tras lo que parece la mesa del comedor. Se sientan de lado delante de un bufete clásico lleno de objetos, como un cenicero de Fundador, un reloj modesto o una bola del mundo que sobresale entre sus cabezas. La pareja posa seria. Él, con boina, corbata y gabardina, las manos bajo la mesa. Ella, de negro, con gafas y un peinado propio de la actriz Rafaela Aparicio, tiene la mano izquierda plana en el mantel. La imagen desprende una inquietud estática que agudiza su poder evocativo cuando te das cuenta de un detalle minúsculo. Tres de los dedos de la mano (el pulgar, el índice y el corazón) no tienen uña porque les falta la falange distal, quizá por enfermedad congénita o quizá por algún accidente laboral. Lee tambiénMientras todavía estás cavilando sobre cómo debió perder tres dedos lees el título: “El señor Arias Navarro y su esposa. De la serie dedicada a personas anónimas con nombres de políticos. Catalunya, 1979”. Es una idea sensacional que tiene mucho recorrido. Queremos más.
Obra turbadora de Anna Turbau, por Màrius Serra
Todavía quedan dos tórridas semanas para ir al refugio climático del Palau Robert a ver la exposición fotográfica Anna Turbau. En veu pròpia , que a partir de septiembre se expondrá unos meses en el Centre Internacional de Fotografia Toni Catany de Llucmajor. Es una digna...







