Las empresas deben convertir la convivencia entre generaciones en una política de talento ante la presencia de hasta cinco generaciones en el trabajo.Gustavo dos Santos, especialista en empleabilidad, sostuvo que las empresas deben convertir la convivencia entre generaciones en una política de talento. Afirmó que hoy pueden convivir hasta cinco generaciones en un mismo espacio de trabajo y que esa realidad obliga a revisar liderazgo, sesgos y retención.En diálogo con Infobae, dos Santos vinculó esa discusión con una presión de fondo sobre el empleo calificado que, dijo, se extenderá hasta 2050 por el envejecimiento de la población y la caída de las tasas de natalidad. A ese fenómeno sumó otro factor: la permanencia más prolongada de trabajadores de más de 50 años dentro del mercado laboral.PUBLICIDADEl especialista en empleabilidad y reconversión de carrera afirmó que el problema no es la diferencia etaria en sí misma, sino la forma en que las organizaciones la interpretan. “Contamos hoy con escenarios de alta rotación, crisis de compromiso y conflictos generacionales donde el foco debe ser: generar nuevas acciones de convivencia de modo de potenciar lo distinto para sumar”, señaló.Dos Santos sostuvo que el liderazgo multigeneracional dejó de ser una consigna aspiracional para convertirse en una función concreta dentro de las empresas. “El talento no tiene edad”, resumió, al cuestionar los estereotipos que, a su juicio, siguen ordenando decisiones sobre contratación, desarrollo y permanencia.PUBLICIDADDos Santos advirtió que la presión sobre el empleo calificado se extenderá hasta 2050 por el envejecimiento de la población, la caída de la natalidad y la permanencia de trabajadores mayores de 50 años.El planteo central del director de Human Stadium es que la diversidad generacional debe dejar de leerse como una fuente de fricción para pasar a ser un activo de negocio. “Lejos de ser un problema, este cruce de experiencias, valores y perspectivas es una fuente importante de aprendizaje y crecimiento colectivo”, afirmó al describir el escenario laboral actual.Para dos Santos, ese cambio de mirada exige abandonar la lógica de los bloques enfrentados. “No son los unos y los otros, hablemos del todo con sus matices”, indicó, al proponer una lectura integrada de los equipos de trabajo.PUBLICIDADSu argumento se apoya en una redefinición del rol de quien conduce. El líder, dijo, debe “reconocer intereses, preferencias y deseos de su equipo”, convertir la diversidad generacional en un componente estratégico y actuar como habilitador de ideas, más que como figura centrada en el protagonismo individual.En esa línea, afirmó que la tarea consiste en establecer conexiones entre generaciones sin minimizar sus diferencias. “Es el líder multigeneracional que, en lugar de minimizar las diferencias, debe aprovecharlas para construir organizaciones más resilientes, inclusivas y abiertas a la innovación”, señaló.PUBLICIDADDos Santos inscribió esa transformación en un contexto de cambios simultáneos en la tecnología y en la estructura de la población. Según explicó, “la inteligencia artificial y la diversidad generacional están redefiniendo cómo se gestionan las organizaciones y cómo se instalan ante una nueva realidad”.Dos Santos señaló que el líder debe construir un mapa generacional para diseñar espacios de diálogo, seguridad psicológica y desarrollo profesional dentro de equipos diversos.
Liderazgo multigeneracional en el trabajo: las habilidades que cambian la forma de conducir equipos
Adaptabilidad, comunicación clara y visión de conjunto aparecen como parte de un rol menos centrado en el protagonismo y más orientado a conectar experiencias sin borrar diferencias








