La sucesión generacional continúa siendo uno de los mayores desafíos para las empresas familiares. Según explicó Hernán de la Riva, consultor empresarial, el proceso implica mucho más que un cambio de mando: supone redefinir roles, compartir poder y construir espacios de participación para quienes deberán liderar el negocio en el futuro.

"Un fundador, un dueño de empresa, que hasta ahora venía manejando una empresa con muchísimo éxito, de repente se encuentra ante una situación en la cual nunca vivió en su vida, que es compartir el poder, compartir el mando", afirmó.

El especialista destacó que este proceso suele resultar complejo porque los fundadores mantienen una fuerte identificación con la empresa. "No es fácil porque el fundador tiene muchísimo protagonismo, disfruta mucho de lo que hace", sostuvo, al tiempo que remarcó la importancia de crear nuevos espacios para facilitar una transición saludable.

La importancia de planificar el recambio generacional

De la Riva explicó que los procesos exitosos requieren una visión de largo plazo y una construcción gradual de responsabilidades. En ese sentido, señaló que las nuevas generaciones deben asumir funciones concretas dentro de la organización para adquirir experiencia y legitimidad. "Nosotros lo llamamos baldosas, espacios profesionales, donde las siguientes generaciones tengan su protagonismo y su dominio en una partecita del negocio", detalló.