Sin acritud El asalto del 30 de julio ha roto el guion del final de la legislatura. La inmigraci�n se ha convertido, junto a la vivienda, en el gran problemaBlindaje de la frontera de Ceuta.Actualizado Viernes,

agosto

23:04Audio generado con IAHay crisis que estallan en verano y desaparecen en septiembre. Ceuta no ser� una de ellas. El asalto del 30 de julio ha roto el guion del final de la legislatura. La inmigraci�n se ha convertido, junto a la vivienda, en el gran problema. Aunque la inmensa mayor�a de los 80.000 asaltantes ya han regresado a Marruecos, a�n permanecen en la ciudad aut�noma varios miles. Los ceut�es denuncian inseguridad, insalubridad y, sobre todo, abandono por parte del Estado. A la inexplicable falta de previsi�n del Gobierno S�nchez y a su actitud sumisa hacia Rabat se a�ade otro error esta semana. Primero neg� cualquier relaci�n entre la regularizaci�n extraordinaria y la avalancha; ahora el ministro Marlaska admite por primera vez que pudo incidir. La contradicci�n es evidente. La regularizaci�n no explica por s� sola lo sucedido, pero tampoco es aceptable negar primero una posibilidad y admitirla despu�s. Una pol�tica responsable ha de calcular todas sus consecuencias.Sabemos que la avalancha no fue espont�nea. Hubo una movilizaci�n coordinada en redes los d�as previos. La cuesti�n es con qu� objetivo Marruecos toler� e incluso alent� el asalto. �Para subrayar su papel y reclamar m�s fondos europeos? �Para presionar a Espa�a en la disputa por la final del Mundial de 2030? �O tal vez en clave de enfrentamiento entre las dos facciones de la �lite olig�rquica, ante las elecciones legislativas de septiembre, como ha sugerido el catedr�tico Rafel Calduch en X? Por el motivo que sea, la frontera est� siendo utilizada como instrumento de presi�n.Y ah� est� lo verdaderamente grave. Espa�a ha externalizado buena parte del control migratorio a un pa�s que no reconoce nuestra integridad territorial y act�a de forma chantajista.La crisis es tambi�n europea. Ceuta subraya la ausencia de una pol�tica migratoria com�n. Por su parte, el PP tiene la oportunidad de defender una pol�tica migratoria coherente y compatible con el Estado de derecho si no se deja arrastrar por el miedo hacia Vox.El Gobierno har�a mal en pensar que el asunto se agotar� en agosto, tras la expulsi�n o traslado de todos los migrantes. Regularizaci�n, retornos, fronteras, Marruecos y Europa estar�n sobre la mesa hasta el final.La serpiente de verano muere en septiembre. Ceuta no. Dos semanas despu�s, ha abierto la gran cuesti�n de lo que queda de legislatura: qu� inmigraci�n queremos, cu�nta podemos gestionar y qui�n controla nuestras fronteras.