"El peligro es que se te caiga un �rbol en la cabeza", cuenta un vecino a las puertas del �rea recreativa de El Muro. Aqu�, el paisaje obliga a mirar hacia arriba: buena parte de la masa arb�rea ha quedado totalmente quemada y el acceso y la permanencia est�n prohibidos por el riesgo que supone. Es en esta zona donde se encuentran el Club N�utico de Madrid, la Federaci�n Madrile�a de Vela, restaurantes, campings y otros establecimientos.Ahora, un bando del Ayuntamiento de San Mart�n de Valdeiglesias delimita la entrada. El estado de los �rboles y las edificaciones hacen que sea un lugar de alto riesgo. "El 80% de los �rboles ya los han marcado porque por dentro est�n vac�os, hay que talarlos todos", lamenta una vecina. Las llamas arrasaron gran parte del terreno. Es una de las zonas m�s afectadas. "Aqu� se han quemado casas, negocios, barcos, animales... Esto es un desastre, la suerte es que ninguno de nosotros haya muerto entre llamas", explica Jes�s, un vecino de San Mart�n de Valdeiglesias, que lleva "toda la vida ba��ndose aqu�, porque esto es mejor que cualquier playa". El pantano de San Juan siempre ha sido uno de los planes favoritos de los madrile�os (y de los no madrile�os). Ese lugar al que venir a merendar, refrescarse, navegar o simplemente relajarse un poco. Ahora "ha perdido ese encanto �nico". Y es que "todo el verde de sus alrededores ha desaparecido".Jos� posa en la orilla pregunt�ndose como han podido llegar a este lado de la playa, embarcaciones quemadas, como la que est� a sus espaldasSergio Gonz�lezJos� vive en el centro de Madrid, pero lleva m�s de 35 a�os viniendo aqu� muy a menudo. "Haga calor o haga fr�o", �l y su mujer, Mar�a Jos�, son "dos vecinos m�s de la zona". A comienzos de este verano, como todos los veranos, vino a darse el primer ba�o de la temporada. El matrimonio coincide en que, en ese momento, el "agua estaba clarita, estupenda, daba gusto estar dentro". Ahora, a pesar de que el ba�o est� permitido desde principios de esta semana, "se ve el agua llena de cenizas, y no poco", dice Jos�, y de "m�s cosas", a�ade ella.Las llamas rodearon el pantano por completo y muchos de los restos del incendio han acabado en el agua. En el fondo del embalse hay cerca de 60 barcos que se quemaron y se hundieron" con toda una vida dentro", se queja el propietario de una de las embarcaciones calcinadas. Y no solo se ven las cenizas de lo que hasta hace unas semanas era un barco: "Hay vertido de combustibles, restos met�licos". El due�o de uno de los barcos explica que son muchos los que no ten�an seguro, as� que "adem�s de comerse el barco, tendr�n que pagar la retirada de los restos que est�n ahora mismo en el agua".Muchos de los vecinos denuncian que no se puede esperar mucho m�s para la retirada, �porque cada d�a que pasa esto contamina m�s�. Frente al precinto que ha colocado la Polic�a Local, Javier ha venido con sus dos hijos al pantano para ver su barco. Sabe que est� bien porque se lo ha dicho un trabajador del puerto, pero �l todav�a no ha podido comprobarlo. "No podemos entrar, me dicen que venga nadando desde la playa donde s� se puede estar, �qu� sentido tiene eso?", cuenta desesperado. "Lo que no puedo entender es que a 40 metros s� y aqu� no. Es que no me entra en la cabeza", le explica a otro vecino que se acerca. Mientras a este lado del pantano se siente la desesperaci�n de propietarios de establecimientos y barcos, al otro lado, en la playa de El Muro, la vida intenta volver a la normalidad.Pero es dif�cil. Teo, que trabaja en la empresa de kayaks de la playa, lo est� notando, y mucho. "Esto no es el agosto del a�o pasado y tardar� en volver. Notaremos las p�rdidas econ�micas", suspira. Apenas un centenar de personas al d�a se ha acercado al pantano desde que se permiti� el acceso. Muchos vienen "a ver c�mo est� la cosa" y otros, simplemente, intentan recuperar un plan insignia del verano madrile�o.Teo recoge los kayaks tras una larga jornadaSergio Gonz�lezUna familia se encuentra en el agua junto a sus perros, otros dan un paseo y otros simplemente est�n sentados en una silla "contemplando el paisaje". Lo hacen entre un silencio sepulcral. Aunque, durante unos minutos, la escena parece la de cualquier otro verano, el paraje recuerda constantemente lo ocurrido. El sentimiento es compartido entre todos los vecinos de San Mart�n de Valdeiglesias. Una de las frases que m�s se escucha entre ellos, una y otra vez, es: "Ahora que ven�a la temporada alta". Muchos lo han perdido todo y "no van a ganar ni un euro cuando m�s se puede, que es cuando hace buen tiempo", explica una anciana que se ha acercado para ver "c�mo iban por aqu�".Entre las cenizas aparecen, sin embargo, rincones de esperanza. Como el de Fernando. Tiene 68 a�os y, aunque vive en el barrio del Pilar, venir aqu� es lo que le da la vida, dice. Lleva desde el 87 siendo "un apasionado de la navegaci�n, de la vela concretamente". Su afici�n aument� y aument�, hasta dar el salto y tener su propio barco. Compr� uno "de tercera o cuarta generaci�n" y desde hace ocho a�os su "�nico objetivo en la vida es tener el barco a punto". Reconoce que se ha tomado la relaci�n con calma, pero ahora piensa pisar el acelerador y "para Navidades tenerlo listo". Mientras a su alrededor se han quemado casi todas las casas, coches, barcos y maquinaria, su embarcaci�n, apoyada en lo alto sobre varios soportes, ha sobrevivido.Fernando posa sentado en su barco, a sus espaldas todo est� calcinadoPaula Gosende"Se me quema el barco y me muero", explica Fernando. Su barco es m�s que eso, es su hogar. Duerme aqu�, come aqu�... aqu� hace todo lo que le hace feliz. "S�lo me falta tener acabado el barco y poder irme a hacer una buena ruta por el Mediterr�neo", a�ade . �l no tiene apenas da�os que lamentar, pero este fin de semana tiene que ayudar a varios amigos que "se han quedado sin nada". Lo cuenta mientras se sienta en la mesa de piedra que tiene junto a su barco y que apenas se separa unos metros de lo completamente calcinado. Ya sentado, se sirve un vaso de agua, y se enciende un cigarro. Suspira, una y otra vez. Est� justo frente al pantano. All� donde antes estaba su paisaje habitual quedan ahora las huellas del incendio. Situado al lado de la zona de los barcos, comenta que aqu� es donde recuperar la normalidad ser� lo m�s complicado.Con una pena en el cuerpo, se acerca hasta otro vecino que se encuentra "regando con una manguera las cenizas" de lo que era su jard�n. "Cuesta salir adelante y no derrumbarse en el proceso", relata. Algunos han perdido aquello que durante a�os hab�an cuidado y otros todav�a esperan para poder comprobar de primera mano el estado de sus bienes. Para quienes conocen el pantano desde hace d�cadas, resulta dif�cil aceptar que bajo una superficie que vuelve a recibir ba�istas permanezcan las consecuencias del incendio.Es una vuelta t�mida, pero suficiente para recordar por qu� este lugar ha sido durante a�os uno de los destinos estivales m�s populares. Fernando contempla su barco, mientras echa un vistazo al entorno de su alrededor. Solo tiene ya un anhelo: "Ojal� el pantano de San Juan vuelva a ser lo que un d�a fue" para tantas personas.
El verano maldito del pantano de San Juan a�n repleto de cenizas: "Cada d�a que pasa, los 60 barcos hundidos contaminan m�s"
"El peligro es que se te caiga un �rbol en la cabeza", cuenta un vecino a las puertas del �rea recreativa de El Muro. Aqu�, el paisaje obliga a mirar hacia arriba:...






