NoticiaRecuperar la confianza, sanear las cuentas, asegurar recursos permanentes y fortalecer la capacidad territorial están entre las prioridades.Alejandro Gaviria, exministro de Salud (2012-2018); Andrés Mompotes, director General de EL TIEMPO, Bruce Mac Master, presidente de la Andi, y Fernando Ruiz, exministro de Salud (2020-2022). Foto: AndiPERIODISTA ECONÓMICO14.08.2026 12:28 Actualizado: 14.08.2026 12:28
Alejandro Gaviria, Fernando Ruiz y Bruce Mac Master coinciden en que la emergencia provocada por el terremoto obliga a actuar rápido, pero advierten que el país no puede aplazar la solución de los problemas estructurales de la salud. Recuperar la confianza, sanear las cuentas, asegurar recursos permanentes y fortalecer la capacidad territorial están entre las prioridades.Sin duda, el terremoto que golpeó esta semana a buena parte del país puso al sistema de salud colombiano frente a una emergencia dentro de otra emergencia. En efecto, el nuevo Gobierno no solo debe responder por los heridos, reconstruir infraestructura hospitalaria y atender las secuelas físicas y de salud mental que le impuso una inesperada tragedia a escasos días de su llegada, también recibe un sector golpeado por problemas de acceso, escasez de medicamentos, cierre de servicios, dificultades financieras y una profunda pérdida de confianza entre sus actores. LEA TAMBIÉN Ese doble desafío fue el eje del conversatorio 'De la hoja de ruta a la acción: consensos para rescatar, recuperar y reestructurar el sector de la salud', en el que intervinieron Alejandro Gaviria y Fernando Ruiz, exministros de Salud, y Bruce Mac Master, presidente de la Andi, bajo la moderación de Andrés Mompotes, director General de EL TIEMPO.Estabilizar primero al paciente, recuperar después el sistema y comenzar a construir una estructura sostenible hacia adelante, fue la hoja de ruta trazada por los panelistas para tratar de superar ese delicado diagnóstico que tiene hoy al sector de la salud en un muy delicado estado. Ruiz conoce de primera mano lo que significa asumir el Ministerio de Salud en medio de una emergencia, pues su llegada a esa cartera coincidió con el comienzo de la pandemia del covid-19. Por eso, sostiene que la tragedia actual deja al nuevo Gobierno dos frentes inmediatos. Uno será reconstruir la infraestructura hospitalaria afectada, una tarea que podría tomar años; otro, menos visible pero igualmente delicado, será atender los efectos sobre la salud mental. Pero el problema de fondo, advirtió, es que el terremoto encuentra a Colombia con una carga acumulada de enfermedad y con dificultades en la prestación de los servicios. A diferencia de una epidemia, en la que toda la sociedad percibe un riesgo inmediato, la actual crisis golpea a quienes ya padecen enfermedades crónicas y dependen permanentemente del sistema. Por eso, señaló, el país no puede permitir que la catástrofe haga perder de vista la emergencia estructural de la salud.Fernando Ruiz, exministro de Salud y Seguridad Social (2020-2022) Foto:AndiCapital socialMac Master coincide en que ahora será indispensable una enorme capacidad de coordinación. La emergencia afecta incluso parte de la red encargada de responder a esta, mientras miles de personas que ya tenían necesidades represadas siguen esperando medicamentos, tratamientos o atención. Sin embargo, encuentra una ventaja en el nuevo escenario y es que varias de las personas que llegaron a dirigir el Ministerio, la Superintendencia de Salud y otras entidades conocen las propuestas que diferentes actores vienen construyendo para estabilizar el sistema. En otras palabras, la primera medicina que plantean los expertos es recuperar la capacidad de conversar. El exministro Fernando Ruiz recordó que desde 2023 pacientes, EPS, IPS, exministros y otros actores comenzaron a construir espacios de diálogo para defender y corregir el sistema. Ese proceso, señaló, dejó un “capital social” que el nuevo Gobierno no debería desperdiciar. Incluso destacó que hoy existen organizaciones de pacientes dispuestas a discutir asuntos tan difíciles como los límites razonables de los beneficios que puede financiar el sistema.








