Durante los últimos cuatro años, el desempeño del sistema de salud se convirtió en una de las principales causas de preocupación de los colombianos. Retrasos en la atención, fallas en el suministro de medicamentos, barreras al acceso y mayor gasto de bolsillo se convirtieron en una angustia más para los pacientes colombianos, particularmente aquellos de menores ingresos. Y la salud pública también quedó relegada. A pesar de un ruidoso plan preventivo y predictivo que invirtió más de 6 billones de pesos en equipos básicos, el país nunca recibió vacunas contra mpox, enfrentó un brote muy serio de dengue y fiebre amarilla, y enfermedades como la tuberculosis y el cáncer amenazan con incrementar su carga en los próximos años.“La salud se salva entre todos”: el mensaje de Ana María Vesga tras su nombramiento como ministra de SaludEl Gobierno entrante empezó con el pie derecho al designar a la ministra Ana María Vesga, conocedora de todos los actores del sector y con una reconocida capacidad para construir consensos. Pero la ministra recibe una entidad con una reducida capacidad técnica, un pobre liderazgo como autoridad sanitaria y generadora de desconfianza entre los múltiples actores del sistema.Son múltiples las tareas que le esperan a la ministra de Salud. Entre ellas, considero que estas cinco merecen una atención prioritaria.Ana María Vesga, ministra de Salud. Foto: SEMANA1. Recuperar la sostenibilidad financiera del sistemaEl primer desafío es enfrentar la insuficiencia de recursos, donde, por cada 100 pesos que recibe el sistema de salud, se gastan 112 (sin contar el gasto administrativo). El problema de desfinanciación convive, paradójicamente, con otro problema, que es la ineficiencia en el gasto, y es por eso urgente conciliar de manera transparente y concertada el presupuesto disponible con el plan de beneficios que el sistema de salud promete a los ciudadanos.2. Llevar la reforma territorial donde realmente hace faltaMientras que el 15 por ciento de los habitantes de áreas urbanas experimentaban barreras de acceso en 2019, en áreas rurales este porcentaje era de 25 por ciento. Este es un problema estructural de oferta que empeoró porque la desfinanciación redujo la resiliencia de las redes de atención. Es urgente el fortalecimiento de la red pública, una mayor participación de prestadores privados y ajustar los modelos de aseguramiento a un esquema territorializado que supere la fragmentación. Instituto Nacional de Salud: así se prepara Colombia para enfrentar la próxima emergencia sanitaria3. Recuperar el liderazgo de la salud públicaLa salud pública debe volver a ocupar un lugar central dentro del Ministerio. Hay un claro retroceso en el control de enfermedades como la tuberculosis, dengue y fiebre amarilla, y pareciera que el país perdió capacidad para anticiparse a los problemas sanitarios. A esto se suma el aumento de enfermedades crónicas como el cáncer, que exige fortalecer la prevención, la detección temprana y la vigilancia epidemiológica. La autoridad sanitaria nacional debe recuperar su capacidad para coordinar respuestas oportunas con las entidades territoriales y fortalecer programas de promoción y prevención realmente efectivos.Colombia enfrenta un déficit de trabajadores de la salud, además de una pobre distribución geográfica concentrada en las grandes capitales. Foto: Getty Images4. Reconstruir la política de talento humano en saludColombia enfrenta un déficit de trabajadores de la salud, además de una pobre distribución geográfica concentrada en las grandes capitales. La causa raíz es la precariedad laboral y las dificultades operativas para formar el personal de salud. El país requiere una política integral que articule a los sectores de salud y educación para ampliar la formación, generar mejores condiciones para trabajar en regiones apartadas y mejorar las condiciones laborales, especialmente de los trabajadores de menores ingresos.Quejas contra Sanitas, Salud Total y SURA crecieron mientras el resto de las EPS redujeron sus indicadores, dice la Supersalud5. Reconstruir la confianza y el papel del Estado como regulador Quizás el reto más complejo será reconstruir la confianza entre los actores del sistema. El ministerio y sus agencias deben recuperar la capacidad de ejercer un rol como regulador transparente e independiente, capaz de generar reglas claras, hacerlas cumplir y convocar a los distintos actores alrededor del objetivo común del sistema de salud, sus pacientes y usuarios. *MD MEcon Ph. D. Profesor e investigador en sistemas de salud de la Escuela de Salud Pública de Johns Hopkins.