Actualizado Viernes,

agosto

17:52Una densa masa de eucaliptos alimenta a diario el incendio de Niebla (Huelva) que lleva ya m�s de un semana arrasando decenas de miles de hect�reas y amenazando a las poblaciones del entorno en las provincias de Huelva y Sevilla. Este viernes, el director de la Agencia de Emergencias de Andaluc�a (EMA), Alejandro Garc�a Hern�ndez, explicaba c�mo los "aceites esenciales" que le dan a la hoja del eucalipto su olor caracter�stico se han convertido en un combustible de enorme eficacia que eleva extraordinariamente la potencia cal�rica del fuego. Las llamas ya han recorrido una superficie de unas 38.000 hect�reas y, aunque los 875 efectivos que trabajan en el terreno han conseguido frenar su avance en casi todos sus flancos, el fuego sigue avanzando hacia el este, en direcci�n a Aznalc�llar, dentro ya de la provincia de Sevilla y a trav�s de la zona conocida como Pata del Caballo, donde existe una frondosa masa forestal. Toda la extensi�n recorrida por el incendio est� formada b�sicamente por matorral, pinos, encinas y eucaliptos. Adem�s, no hay �reas de cultivo cercanas que, en otros incendios, han actuado como eficaces corfuegos. Esa circunstancia explica la enorme extensi�n que est� adquiriendo la cat�strofe, que puede llegar a superar la superficie quemada en la misma zona en el incendio forestal de Berrocal del a�o 2004. Seg�n ha explicado este viernes el director de la EMA, la corteza laminada del eucalipto tambi�n contiene esos aceites esenciales y, cuando se desprende y es proyectada por las corrientes de aire, cae a muchos metros de distancia y tiene mucha capacidad de generar nuevos focos. "Los incendios de viento generan nuevos focos en la direcci�n en la que empujen las rachas de aire; pero los incendios convectivos proyectan nuevos focos en cualquier direcci�n", a�ade. La madera del eucalipto es altamente inflamable. De hecho, en Australia se le conoce como el '�rbol gasolina'. Eso ha provocado que en el coraz�n del incendio las temperaturas alcanzadas sean alt�simas, generando nubes convectivas que, a su vez, contribuyen a lanzar hojas y trozos de corteza incandescentes en todas direcciones. Tambi�n las copas de los eucaliptos son altamente inflamables, "con lo cual tenemos un c�ctel perfecto". Todo eso explica que el incendio haya experimentado "saltos" de m�s de tres kil�metros y haya avanzado incluso en contra de la direcci�n del viento. El ecologista Juan Romero, gran conocedor de la comarca, lleva a�os denunciando c�mo la elevada presencia de eucaliptos y pinos con que se repobl� d�cadas atr�s esta sierra hab�an convertido la zona en "un polvor�n". "Las hojas de eucalipto act�an como bombas de racimo", explic� a comienzos de semana en conversaci�n con EL MUNDO.Por su lado, el director de Extinci�n del Infoca, Alejandro Molina, considera que las dificultades que presenta este incendio no se solucionar�an con una mayor presencia de medios, que ya son muy numerosos (875 efectivos y 33 medios a�reos). "En el incendio de Sierra Bermeja (M�laga, 2021), aprendimos que a veces menos es m�s". En el caso del incendio de Niebla, la inversi�n t�rmica que se produce en la zona cada ma�ana genera un "tap�n de humo" que impide volar a los medios a�reos hasta que �ste se disipa conforme avanza el d�a y aumenta la temperatura de la atm�sfera. Pero tambi�n generan dificultades a�adidas las nubes convectivas. De hecho, las brigadas de tierra tampoco pueden acercarse mucho al fuego cuando la radiaci�n t�rmica generada en el coraz�n del incendio es tan elevada. S�lo de noche, cuando baja la temperatura, est� siendo posible "atacar" parcialmente las llamas. "Estamos teniendo condiciones extremas sostenidas todos las jornadas desde hace siete d�as", ha explicado tambi�n el consejero de Emergencias, Antonio Sanz, que destaca c�mo el viento ha llegado a soplar en todas direcciones, rolando conforme avanza el d�a hasta dibujar "una circunferencia completa", con rachas de hasta 50 y 60 kil�metros por hora. Sin embargo, destaca que la situaci�n de los primeros d�as, cuando se determin� que "no hab�a capacidad de extinci�n" ya se ha superado, como lo demuestra el hecho de que se haya conseguido "estrangular" los focos que avanzaban por el oeste y por el norte.