Actualizado Lunes,
agosto
20:07Unos vientos que viran de forma inesperada y una orograf�a complicada se han convertido en las �ltimas horas en los mejores aliados para el avance descontrolado del incendio forestal que se inici� el pasado jueves en Niebla, que se ha extendido a lo largo de 20.000 hect�reas y ha obligado a desalojar a unos 800 vecinos de varios n�cleos de poblaci�n tanto en las provincias de Huelva como de Sevilla.La zona afectada tiene ya memoria acumulada en materia de incendios, recuerda el ecologista Juan Romero, una aut�ntica referencia de la conservaci�n del espacio rural en una comarca que ha ardido cuatro veces desde los a�o 80. Romero ven�a advirtiendo en los �ltimos a�os de que el fuego volver�a a destrozar vidas, patrimonio natural y cultivos. "El monte artificial, el que se replant� durante d�cadas de pinos y eucaliptos, es hoy un polvor�n", afirma en declaraciones a EL MUNDO. "Hay que sacar los eucaliptos de nuestros espacios forestales y recuperar el bosque aut�ctono, el de las encinas y los alcornoques; porque el eucalipto act�a como una aut�ntica bomba de racimo cuando llega el fuego", apunta Romero, portavoz de Ecologistas en Acci�n en Huelva, que teme que las llamas alcancen el n�cleo urbano de Berrocal, donde vive y que es uno de los municipios desalojados. "Han convertido este entorno en un cenicero por una pol�tica forestal equivocada", a�ade. Durante una comparecencia realizada este lunes, el consejero de Emergencias de la Junta de Andaluc�a, Antonio Sanz, reconoc�a que la situaci�n es compleja y el incendio est� a�n muy lejos de poder ser controlado, aunque "no por falta de medios", sino porque las condiciones meteorol�gicas (fuertes rachas de viento, baja humedad y altas temperaturas) no est�n ayudando en la extinci�n. De hecho, el fuego ha empezado ya a registrar fen�menos convectivos que impiden que el agua que se lanza desde el aire llegue a las llamas. Se trata de una combinaci�n de factores muy temidas por los responsables de la lucha contra el fuego, pues convierte los incendios en "inextinguibles" hasta que no cambian las condiciones ambientales. Aunque el fuego ha avanzado con mucha velocidad, Antonio Sanz advert�a tambi�n de que es dif�cil a�n calcular la superficie calcinada y para ello habr� que esperar a las mediciones t�cnicas que se realizan a trav�s del sistema Copernicus, que utiiliza im�genes satelitales. En cualquier caso, a las poblaciones desalojadas durante el fin de semana se sumaron este lunes nuevos municipios tanto de la provincia de Huelva como de Sevilla, dado el riesgo que supone el avance de las llamas pero tambi�n la nube de humo generada, que el domingo, empujada por el viento de Poniente, lleg� a ensombrecer el cielo de Sevilla capital. Entre los desalojados, en la tarde del lunes hab�a 479 personas procedentes de los municipios de Niebla, Villarrasa, Berrocal, Zalamea la Real, Paterna del Campo y La Palma del Condado, a las que se sumaron en las �ltimas horas otros 300 vecinos del n�cleo principal de El Madro�o (Sevilla) y de sus cuatro pedan�as (El �lamo, Juan Ant�n, Juan Gallego y Villargordo), que fueron trasladados hasta la localidad de Castillo de las Guardas. Tambi�n hay personas realojadas en diferentes establecimientos de Zalamea la Real o Valverde del Camino.Una nube de humo sobre el perfil del casco urbano de Berrocal (Huelva), esta misma tarde.EL MUNDOJuan Romero reclama mucha m�s inversi�n para clarear (reducir el n�mero de ejemplares con el aprovechamiento de la madera) y limpiar el monte y desmiente que sea la legislaci�n proteccionista la que impide o dificulta esas tareas. "Ese es un discurso de la ultraderecha que no tiene sentido ninguno. Yo soy un ecologista que tiene limpia sus tierras. Pero hace falta mucha m�s inversi�n en los montes p�blicos y m�s ayudas cuando los propietarios son particulares. Tenemos que recuperar un monte vivo, en el que sea posible el aprovechamiento del corcho y de la ganader�a extensiva. De lo contrario, todo lo que no se invierta en eso se habr� de gastar despu�s en la extinci�n del fuego, poniendo en riesgo las vidas humanas y el patrimonio natural y de las familias". "Han convertido este entorno en un cenicero por una pol�tica forestal equivocada", a�ade.La comarca de nuevo amenazada ha sufrido cuatro grandes incendios forestales desde los a�os 80, el �ltimo ellos en el a�o 2004, cuando el fuego, que se inici� en el municipio de Riotinto, arras� 34.000 hect�reas y dej� dos personas fallecidas a su paso. Los t�rminos m�s afectados fueron entonces los de Berrocal, Aznalc�llar y El Madro�o (estos dos �ltimos en Sevilla).











