El fuego ocasionado el pasado jueves en el paraje de Raboconejo, en Niebla (Huelva), continúa avanzando y sumando “dificultades” para su extinción. Los “saltos tan tremendos” que han dado las llamas durante la tarde del lunes, con focos secundarios que han llegado a desplazarse varios kilómetros, provocaron nuevos focos en distintos puntos, lo que supone un “descontrol en cuanto a la dirección del incendio”.
Así lo ha explicado el consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias y director del Plan Infoca, Antonio Sanz, desde el Puesto de Mando Avanzado. En estas condiciones, ha señalado, el agua lanzada por los aviones no siempre llega al terreno con eficacia y puede favorecer la aparición de focos secundarios que han alcanzado hasta 3,5 kilómetros de distancia, llegando incluso a superar cualquier tipo de cortafuegos. Esta situación hace “ineficaz” el trabajo de los cortafuegos y dificulta también la intervención de los medios aéreos sobre el terreno.
Aunque todavía no se ha producido una “ventana de oportunidad para sofocarlo”, la buena noticia es que se ha conseguido evitar que las llamas alcanzaran El Madroño (Sevilla) y superaran la provincia de Huelva como ocurrió en 2004, algo que se ha logrado gracias a la línea de defensa establecida en el municipio onubense de Berrocal. El consejero ha advertido de que este entorno “puede ser una zona complicada en cuanto a extensión, no en cuanto a población”. Asimismo, ha señalado que el incendio mantiene a 681 desalojados.










