El divorcio de Keith Urban obligó a Kidman a replantearse los planes que había hecho para su vida personal.(REUTERS)Nicole Kidman habló sobre el impacto emocional de su divorcio de Keith Urban y reconoció que hubo un momento en el que se sintió “muy temerosa y profundamente vulnerable”. La actriz de 59 años se sinceró con British Vogue y reflexionó sobre el inesperado rumbo que tomó su vida después del final de su matrimonio de casi dos décadas.Kidman y Urban se casaron en 2006 y anunciaron su separación en septiembre de 2025. La actriz presentó entonces la demanda de divorcio, proceso que concluyó en enero de 2026. La pareja tiene dos hijas, Sunday Rose, de 18 años, y Faith Margaret, de 15. Al hablar con la revista, Kidman evitó entrar en detalles sobre las razones de la ruptura y se concentró en las emociones que experimentó después de que terminara una relación que había formado parte de su proyecto de vida.PUBLICIDAD“Pero al mismo tiempo pienso: ‘Está bien, no esperaba esto. Tenía una visión diferente de cómo iba a ser mi vida, pero esto es lo que es ahora’”, explicó. “Haces todos estos planes y tienes todas estas ideas de cómo será todo y luego… no es así. Tienes que ajustar. Te adaptas. El futuro es completamente desconocido para mí en este momento”, afirmó.Kidman confesó que imaginaba un futuro diferente antes de que su relación con Urban llegara a su fin.(REUTERS/Kevin Wurm)Cuando le preguntaron si la incertidumbre también había sido aterradora, respondió: “Hubo un momento en el que estaba muy temerosa y profundamente vulnerable, lo cual es muy revelador”. Sin embargo, señaló que ante esa situación tuvo que elegir entre dos actitudes para manejarlo. “Puedo realmente no enfrentarlo y simplemente acurrucarme, o puedo seguir adelante con una enorme cantidad de esperanza”, dijo Kidman.PUBLICIDADLa estrella de Hollywood además señaló que siempre ha procurado vivir de acuerdo con lo que siente. “Mi deseo no es estar gobernada por mi cabeza”, sostuvo. Su forma de vivir intensamente implica probar cosas, equivocarse, fracasar, levantarse y continuar, además de permanecer abierta al amor y a nuevas posibilidades.Kidman también atribuyó parte de esa perspectiva a las mujeres que han ejercido como mentoras a lo largo de su vida, entre ellas su madre, Janelle Ann Kidman, quien murió en septiembre de 2024. Según explicó, ellas le enseñaron a aceptar que algunas situaciones no son justas y que, una vez asumida esa realidad, es posible continuar.PUBLICIDADKidman aseguró que prefiere guiarse por sus sentimientos antes que permitir que sus decisiones estén dominadas por el análisis (REUTERS/Gonzalo Fuentes)La conversación también llevó a Kidman a recordar su primer matrimonio, con Tom Cruise. La pareja se casó en 1990, cuando ella tenía apenas 22 o 23 años, y se divorció en 2001. Aunque aquella separación también estuvo bajo una enorme atención mediática, la actriz aseguró que esa experiencia no hizo que su segundo divorcio resultara más sencillo. “Todo es nuevo. ¡Cada vez!”, respondió.Al pensar en su relación con Cruise, Kidman explicó que en aquella época estaba profundamente enamorada a pesar de las advertencias sobre su carrera. “De repente tenía 22, 23 años y tenía a este enorme esposo, una gran estrella de cine. Pero todo parecía completamente natural. Nos enamoramos perdidamente y era así de simple”, recordó.PUBLICIDADKidman tenía poco más de 20 años cuando contrajo matrimonio con Tom Cruise y se convirtió en una de las parejas más observadas de Hollywood. (Photo by KMazur/WireImage)Muchas personas intentaron aconsejarla en contra de casarse, pues podría afectar su trayectoria profesional. Después, cuando esos allegados le señalaron que sus advertencias se habían cumplido, Kidman replicó con la misma convicción: “¿Y qué? ¿Se suponía que no debía casarme con el hombre que amo? Por supuesto que tiraría mi carrera por la borda. No me importa”.