Hace casi un año de la noticia que sacudió a la prensa del corazón de medio mundo: Nicole Kidman y Keith Urban, una de las parejas más longevas de Hollywood que llevaba junta 2 décadas, se divorciaban. Fue la misma actriz la que presentó la demanda de divorcio un día después de que comenzasen los rumores, en un proceso que se cerró oficialmente el 6 de enero de este año.Desde entonces, tanto la pareja como su entorno cercano han mantenido un silencio absoluto durante todo este tiempo, pese a que no ha dejado de aparecer en alfombras rojas y en el front row de los desfiles de las grandes firmas de moda. Sin embargo, 11 meses después de salir a la luz su separación, Nicole se ha sincerado en la edición británica de Vogue, donde reconoce que el divorcio la dejó "muy temerosa y profundamente vulnerable", pese a haber pasado ya por otro divorcio muy mediático con Tom Cruise. Asegura que esta ruptura no le ha resultado más fácil por la experiencia previa: "es todo nuevo".La protagonista de Los otros confesó que tenía una visión distinta de cómo iba a ser su vida: "Tenía una idea diferente de lo que iba a ser mi vida, pero esto es lo que es ahora" y profundiza en esa idea con una reflexión que va más allá de su caso concreto: "Uno hace todos estos planes y tiene todas estas ideas de cómo va a ser todo y después... no es así. Hay que ajustar. Hay que adaptarse".Cuando se divorció de Tom Cruise, nos dio esa imagen icónica de ella saliendo triunfal de las oficinas de su abogado tras firmar los papeles, pero ahora todos esperábamos algo diferente: el vestido de la venganza. Una tradición de las famosas que comenzó Lady Di y que han seguido mujeres como Mariah Carey, Jennifer Lopez, Shakira y, ahora, Nicole Kidman.La actriz es la coprotagonista del videoclip She’s the Best, el single del nuevo álbum de Troye Sivan, bajo la dirección de Gordon Von Steine. En la canción, Kidman es el fiel reflejo de la mujer que describe la letra: segura de si misma, que "se hartó de mirar atrás, solo mirará hacia adelante. Linda, divertida, puede pelear. Siempre ha sabido que hay algo especial dentro de ella".Y lo hace con un espectacular vestido de cuero negro totalmente ajustado al cuerpo, con estampado de piel de serpiente, tirantes y escote corazón. Lo acompaña con un abrigo de plumas, guantes de piel a tono, gafas de sol y su melena rubias con unas ligeras y toque messy.Por supuesto, lo acompaña con una actitud de femme fatale que encaja a la perfección con el ambiente del vídeo: un club nocturno donde la actriz aparece fumando "un cigarrillo fino", tal y como reza la letra de la canción, mientras contempla la actuación de Sivan rodeado de drag queens, entre ellas Sasha Colby, ganadora de Drag Race.A sus 59 años, Nicole Kidman nos demuestra que nunca es tarde para empezar de nuevo y que las mujeres no pierden absolutamente nada con el paso del tiempo, solo se hacen mucho más auténticas e icónicas.