Poco sospecha el turista extranjero que pedalea con toda su ilusi�n por las calles de Copenhague, sinti�ndose como un habitante m�s de la hermosa capital danesa, que los locales con que comparte la v�a p�blica lo perciben en realidad como un peligro ambulante y una irritante molestia. Ante la creciente afluencia de visitantes y la mayor disponibilidad de bicicletas de alquiler, muchas de ellas el�ctricas y m�s veloces, los cicloturistas empiezan a verse tambi�n en las principales ciudades de Dinamarca como un motivo de preocupaci�n. �La mayor�a no sabe lo que hace�, se queja con una sonrisa Dicte, una universitaria que aparca su bicicleta junto a la Plaza del Ayuntamiento y que prefiere no dar su apellido para evitar problemas en redes sociales. �Circulan por la izquierda o en grupo, ocupando todo el carril bici. Van demasiado despacio o demasiado r�pido, zigzaguean, se suben a la acera, no se�alizan si van a parar o torcer... Algunos casi no saben ni ir en bicicleta. Y, encima, no suelen llevar casco�. Ocho de cada 10 ciclistas de la capital, con diferencia la ciudad m�s visitada del pa�s, opinan m�s o menos como Dicte, de acuerdo con una encuesta llevada a cabo por Epinion para el Consejo para la Seguridad Vial dan�s (R�det for Sikker Trafik). �En qu� medida percibe que los turistas en bicicleta en Copenhague representan un problema de seguridad vial? fue la pregunta planteada a casi 600 personas. Un 49% respondi� �en cierta medida�; un 17%, �en alto grado�; un 15%, �en muy alto grado�; un 10%, �ning�n problema�; y otro 10 por ciento, �no sabe�. Nombrada frecuentemente como la ciudad m�s habitable del mundo por distintas organizaciones, Copenhague suele ser designada tambi�n con cierta regularidad como la mejor para ir en bicicleta. El municipio tiene una envidiable infraestructura de carriles bici que suma 397 kil�metros. Hay casi cinco veces m�s bicicletas, unas 800.000, que coches; el 45% de todos los trayectos al trabajo o a los estudios se hacen en ellas; y la mitad de todos los escolares de la capital, aproximadamente, pedalea para ir a clase. Para saber m�sDe ah� que resulte tan tentador experimentar Copenhague sobre dos ruedas. Consciente, no obstante, de que los ciclistas inexpertos pueden generar situaciones peligrosas cuando no conocen las normas del carril bici, el Consejo de Seguridad Vial ha lanzado este verano una nueva campa�a con el fin de que los turistas est�n mejor preparados cuando salgan al tr�fico. Realizada en colaboraci�n con la Polic�a, la campa�a est� presente en las calles y en las redes sociales para que los visitantes puedan acceder a una descripci�n general de las normas que deben cumplir. Un flyer distribuido por las principales ciudades del pa�s contiene los seis mandamientos principales con sus respectivas ilustraciones: �Acu�rdate de se�alizar para parar o torcer; mantente siempre a la derecha; luces encendidas cuando est� oscuro; tuerce a la izquierda en dos movimientos; no lleves tel�fonos m�viles en las manos... Y ponerte casco es buena idea�. �El objetivo es que nuestros visitantes no sufran accidentes mientras est�n de vacaciones en Dinamarca, pero tambi�n proteger a los habitantes de Copenhague que circulan en bicicleta�, explica Jakob B�ving Arendt, director ejecutivo del Consejo de Seguridad Vial. Arendt no puede, sin embargo, precisar cu�ntas personas terminan realmente en urgencias por percances que involucran a turistas sobre pedales: �Los datos a que tenemos acceso no permiten cuantificar con exactitud la dimensi�n del problema�. Los accidentes, no obstante, son una realidad. El pasado d�a 25, un turista italiano que iba en bicicleta fue atropellado por un autob�s en una de las zonas de la capital m�s transitadas por ciclistas (40.000 diarios), el cruce entre S�torvet y el puente Dronning Louise, en el c�ntrico barrio de N�rrebro. El italiano result� gravemente herido y fue trasladado en ambulancia al Servicio de Traumatolog�a del Hospital del Reino. Aunque la Polic�a no ha informado sobre si se produjeron infracciones de la ley de tr�fico en el accidente, por parte del ciclista o del autob�s, los comentarios sobre el caso en redes insisten en el mismo monotema: el imprudente turista extranjero como amenaza sobre dos ruedas. �Puedo entender perfectamente que los turistas piensen que es maravilloso ir en bicicleta por Copenhague, pero da miedo verlos: andan en manada, no son muy buenos montando en bicicleta y no parece que conozcan las normas de tr�fico�, escribe un usuario. �Hay much�simos turistas que no est�n acostumbrados a andar en bici. Son un peligro tanto para ellos mismos como para los dem�s. Siempre van sin casco en esas bicicletas el�ctricas de alquiler tan r�pidas�, apunta otro. Esas bicicletas el�ctricas han cambiado el paisaje urbano. Hace a�os, las bicis s�lo pod�an alquilarse en tiendas o talleres del ramo. Ahora, con permiso de los ayuntamientos, varias empresas aparcan sus pesadas bicicletas el�ctricas en puntos estrat�gicos repartidos por Copenhague y otras ciudades. En la capital hay unas 13.000 a disposici�n de todo el mundo, previo pago por medio de aplicaciones para el tel�fono m�vil. Ciclistas en Copenhague.OFICINA DE TURISMO DE COPENHAGUE. "Los turistas deben informarse sobre las normas y estar en condiciones de montar en bicicleta de forma razonable" Jakob B�ving Arendt, director ejecutivo del Consejo de Seguridad Vial.Arendt, el director del Consejo, subraya que la responsabilidad de circular con seguridad recae en primer lugar sobre los propios turistas, pero tambi�n que es compartida: �Antes que nada, los turistas deben informarse sobre las normas y estar en condiciones de montar en bicicleta de forma razonable. Al mismo tiempo, el sector tur�stico debe ayudarles a que esto ocurra de manera adecuada. Y creo tambi�n que los habitantes de Copenhague tienen que mostrar consideraci�nsi ven a alguien que pedalea con inseguridad�. Pese al episodio del turista italiano atropellado, los accidentes graves en la capital han disminuido un 33 por ciento en la �ltima d�cada. En todo 2025 hubo 81. La organizaci�n tur�stica de Copenhague, Wonderful Copenhagen, anima a los visitantes a descubrir la ciudad en bicicleta. Eso s�, con cautela. �Subirse a una bicicleta en Copenhague por primera vez puede resultar un poco intimidante, especialmente si eres un ciclista con poca experiencia�, explica en su p�gina web. �Evita la hora punta por la ma�ana (7:00-9:00) y por la tarde (15:00-17:00). Ten cuidado en las calles m�s grandes y en el centro de la ciudad, donde el tr�fico puede ser denso�. �Seas un ciclista profesional o nuevo sobre el sill�n, te aconsejamos aprender las reglas de circulaci�n, tanto por tu propia seguridad como por la de los dem�s�, a�ade el texto. �No utilices las bicicletas el�ctricas a menos que seas un ciclista experimentado. Recuerda que los carriles bici son las autopistas de los copenhagueses a trav�s de la ciudad, y muchos tienen prisa. Intenta no bloquear el flujo de tr�fico�. Klaus Bondam, director de Movilidad, Cultura y Destinos en Wonderful Copenhagen, asegura no tener noticias de turistas que hayan tenido malas experiencias en los carriles bici. M�s bien lo contrario. Sin embargo, dice ser consciente de que siempre depender� de la actitud de los locales: �Es evidente que si a los habitantes de Copenhague no les resulta agradable o seguro que haya visitantes en nuestra ciudad, tampoco ser� una experiencia positiva ser un visitante�. Se�alar a los turistas, pese a todo, resulta demasiado f�cil. El comisario Benjamin Tour�, del Departamento de Tr�fico de la Polic�a de Copenhague, no olvida a sus compatriotas: �Los propios daneses incumplen a menudo las normas, y esto no s�lo es peligroso, sino que tambi�n dificulta que los turistas entiendan cu�l es el comportamiento adecuado si ven a los ciclistas habituales infringir las reglas. Por tanto, tambi�n hacemos un llamamiento a los habiantes de Copenhague para que den buen ejemplo y respeten el c�digo de circulaci�n�. De hecho, uno de cada dos daneses admite que infringe las normas de tr�fico en un viaje t�pico en bicicleta, seg�n refleja una encuesta realizada en las principales ciudades danesas (Copenhague, Aarhus, Odense y Aalborg). El sondeo, de los institutos Factive y Norstat para el Consejo para la Seguridad Vial, ofrece unos resultados no demasiado edificantes. �Cu�ntas veces infringe las normas de tr�fico en un trayecto durante las horas punta? fue la pregunta planteada en este caso a 1.251 ciclistas de entre 18 y 40 a�os. Un 6% respondi� �varias veces�; un 23%, �un par de veces�; un 20%, �una vez�; un 45%, �nunca�; y un 6%, �no sabe�. La Polic�a establece a menudo controles espec�ficos en los que multan a ciclistas que, por ejemplo, pedalean por calles peatonales o aceras. Independientemente de la nacionalidad. El pasado 15 de julio, estuvo presente en N�rre S�gade, junto a los lagos del centro de Copenhague. Debido a unas obras, los ciclistas deb�an bajarse de la bicicleta y caminar con ella. No todos siguieron las indicaciones de las se�ales instaladas y, en el transcurso de media hora, 51 personas recibieron una multa de 700 coronas (94 euros) por pedalear por la acera. En cualquier caso, turistas aparte, las discusiones sobre el correcto uso de la bicicleta en entornos urbanos son constantes en Dinamarca. Cuesti�n de Estado, casi. Este verano, la pol�mica ha girado tambi�n en gran medida sobre el exceso de velocidad, protagonizado casi siempre por esos tipos disfrazados de ciclista profesional de la coronilla a los pies (�hombres maduros en licra�, suelen llamarlos), que consideran por lo visto que los carriles bici deben servir sobre todo para que puedan practicar a tumba abierta y grito pelado (��por detr�s!�, ��por delante!�, braman como posesos antes de cada adelantamiento) su fantas�a de emular a Jonas Vingegaard y otros �dolos locales del pedal. O, signo de los tiempos, sobrevuelan las bicicletas el�ctricas que pueden superar los l�mites legales de potencia (250 vatios) y velocidad (asistencia al pedaleo superior a 25 kil�metros por hora).La controversia, a la que los pobres y criticados turistas son ajenos, es tal que hasta acaba de merecer un editorial en Jyllands-Posten, el principal diario del pa�s: �Estas bicicletas son un peligro tanto para los automovilistas como para los ciclistas respetuosos de la ley y los peatones, que tienen saltar a un lado para salvar sus vidas. Desgraciadamente, las ciudades sufren con excesiva frecuencia este tipo de ciclismo salvaje�.
Copenhague se harta del peligro de los turistas en bicicleta
Poco sospecha el turista extranjero que pedalea con toda su ilusi�n por las calles de Copenhague, sinti�ndose como un habitante m�s de la hermosa capital danesa, que los locales...











