Resume e infórmame rápidoEscucha este artículoAudio generado con IA de Google0:00/0:00Frente al terremoto –que no fue ni sismo ni temblor– que ha sido uno de los movimientos telúricos más fuertes en toda la historia de Cali, se sabe que afectó particularmente un determinado sector del sur de la ciudad. Estoy lejano de querer provocar un pánico económico dando nombres de algunas construcciones que recibieron esos 7.4 grados en la escala de Richter, castigo de la madre naturaleza. Limitémonos a decir que estos barrios agrupan a miles de caleños que hoy están sin techo, unos con sus viviendas inutilizadas, otros sin saber si pueden regresar a vivir allí, porque existe la posibilidad de que sean derribados ante la inestabilidad de la tierra donde fueron construidos. Yo he escuchado decir a algunas personas caliviejunas que hace muchos años este sector fue la cuenca del río más grande de una Cali pastoril y que ni “por el chiras” se irían a vivir allí.Lo cierto es que ya son muchos los conjuntos residenciales y los apartamentos hasta de 20 pisos y más que se han construido en esos terrenos sin ninguna restricción. Interrogados algunos constructores sobre esta situación geofísica –o llamémosle coincidencia–, manifestaron que no conocían de esta leyenda y que, no habiendo traba alguna, no había de qué preocuparse.Los centenares de inocentes damnificados del sector que fueron desalojados de sus viviendas por el riesgo que estas representan temen, además, que pueda salir alguna disposición sobre el particular. Esto que comienza a preocupar a propietarios, rentistas de capital, arrendadores y arrendatarios, generándose una situación de zozobra que amerita que la autoridad competente se manifieste sobre el tema. ¿Debería entonces prohibirse construir en esta zona? Pero no todo son malas noticias: hay que destacar la inmensa solidaridad de los caleños que se han volcado generosamente a ayudar, no solo materialmente sino con tiempo y esfuerzo, a quienes todo lo perdieron.Conoce más
¿Prohibido construir allí?
“Hay que destacar la inmensa solidaridad de los caleños que se han volcado generosamente a ayudar”: Mario Fernando Prado












