El presidente ruso Vladimir Putin visitó por primera vez, el jueves, una isla en disputa cerca de Japón, lo que provocó una fuerte condena por parte de Tokio, que dijo que sus acciones habían dificultado cualquier mejora en las relaciones entre los países. Se trata de una maniobra altamente estratégica que los medios de comunicación y los analistas de defensa están calificando como una “triple amenaza” cada vez mayor para la estabilidad regional. Según The Wall Street Journal, Tokio se enfrenta al desafío por parte de sus vecinos con armas nucleares: Beijing, Moscú y Pyongyang. China lleva meses ejerciendo una presión diplomática, militar y económica sobre Japón. Rusia y Corea del Norte se están sumando cada vez más a esta presión.La isla, conocida en Rusia como Iturup y en Japón como Etorofu, es una de las cuatro islas del archipiélago de las Kuriles, cercanas a las islas principales de Japón. Tokio remonta sus reivindicaciones al siglo XVII, pero los rusos generalmente sitúan su soberanía en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, cuando las tropas soviéticas ocuparon las islas tras la rendición de Japón en 1945. Tokio y Moscú nunca firmaron un tratado de paz formal después de la guerra. Japón ha mantenido su reivindicación sobre ellas, condicionando su devolución a la firma de un tratado de paz formal que permitiría estrechar los lazos económicos.En su visita, Putin recorrió un complejo de procesamiento de pescado y degustó caviar. También visitó un hospital y una escuela, según informó el Kremlin en un comunicado.El presidente ruso Vladimir Putin visita el complejo procesador de pescado de Yasny en la isla Iturup, al sur de las Kuriles, en la región de Sajalín, al este de Rusia, el 13 de agosto de 2026. Foto: Archivo “Esto hiere los sentimientos del pueblo japonés y es absolutamente inaceptable”, declaró la primera ministra Sanae Takaichi en un comunicado televisado. “Esperamos que la parte rusa tome muy en serio la gravedad de este asunto”, añadió.También el jueves, el ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi, convocó al embajador ruso en Tokio, Nikolai Nozdrev, para presentar una “enérgica protesta” contra la inesperada iniciativa de Putin.Las relaciones entre Moscú y Tokio se deterioraron después de que Putin ordenara la invasión a gran escala de Ucrania en 2022. Japón se unió a otras naciones para condenar el ataque e imponer sanciones a Rusia.Putin aprovechó la visita para reafirmar las reivindicaciones territoriales de Rusia y protestar por las sanciones que Japón mantiene contra Moscú por la invasión de Ucrania. Un día antes de la visita, afirmó que la reivindicación rusa sobre las islas era una “realidad” que había sido “consagrada en documentos internacionales”.La visita de Putin a la isla se produce dos días antes de que Japón conmemore el 81° aniversario del anuncio de su rendición que puso fin a la Segunda Guerra Mundial, y un día después de que Corea del Norte lanzara un misil al mar que la separa de Japón, y antes de los importantes ejercicios militares conjuntos de Seúl y Washington, Ulchi Freedom Shield (Ulchi Escudo de Libertad) que comenzarán el próximo lunes y se extenderán durante 11 días, con una escala similar a la de años anteriores.本日13日、ロシアのプーチン大統領が択捉島を訪問したと報告を受け、先程、公邸でぶら下がり記者会見を行いました。2024年1月にプーチン大統領が北方領土を必ず訪問する旨述べて以来、日本政府としては、ロシア側に対し、大統領による北方領土訪問が行われないよう、累次申し入れてきました。…— 高市早苗 (@takaichi_sanae) August 13, 2026
La polémica visita de Putin a disputadas islas Kuriles y la triple amenaza que enfrenta Japón - La Tercera
Tokio remonta sus reivindicaciones al siglo XVII, pero los rusos generalmente sitúan su soberanía en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, cuando las tropas soviéticas ocuparon las islas tras la rendición de Japón en 1945. “Esto hiere los sentimientos del pueblo japonés y es absolutamente inaceptable”, declaró la primera ministra Sanae Takaichi en un comunicado televisado. “Esperamos que la parte rusa tome muy en serio la gravedad de este asunto”, añadió.










