NoticiaEl gremio de propiedad horizontal advierte que la prevención debe anticipar una emergencia y que tener la licencia no supone dejar de revisar.Aspecto general del norte de Barranquilla. Foto: Alcaldía13.08.2026 12:20 Actualizado: 13.08.2026 12:20
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto no dejó daños de consideración en Barranquilla, pero sí abrió un debate que ahora empieza a trasladarse de los despachos técnicos a los conjuntos residenciales: ¿están realmente preparadas las edificaciones de la ciudad para responder ante un evento sísmico de gran magnitud? LEA TAMBIÉN La pregunta comenzó a tomar forma esta semana en Villa Carolina, uno de los sectores con mayor desarrollo inmobiliario del norte de Barranquilla, donde la Junta de Acción Comunal elevó una solicitud formal a la Alcaldía, la Oficina de Gestión del Riesgo y la Gerencia de Ciudad para que adelanten inspecciones técnicas a las construcciones existentes y a los proyectos que actualmente se levantan en la zona.La petición apunta a verificar el cumplimiento de la Norma Colombiana de Construcción Sismorresistente (NSR-10) y evaluar las condiciones de seguridad estructural de las edificaciones que albergan a miles de familias.“Nosotros no estamos haciendo alarma, estamos previniendo”, afirmó Javier Fernández Palis, presidente de la Junta de Acción Comunal de Villa Carolina.Un barrio rodeado de edificios y nuevas obrasLa preocupación surge en una zona que ha experimentado una acelerada transformación urbana durante las últimas dos décadas.Barrio Villa Carolina, en la localidad Riomar de Barranquilla. Foto:Google MapsSegún la dirigencia comunal, en Villa Carolina existen cerca de 38 conjuntos residenciales y alrededor de 15 proyectos que todavía se encuentran en construcción, una concentración de edificaciones que ha llevado a los residentes a pedir una revisión preventiva de las condiciones estructurales de las obras.La solicitud contempla incluso la posibilidad de decretar un "pare preventivo" mientras las autoridades verifican el cumplimiento de las normas técnicas aplicables.Para los habitantes, más que una señal de desconfianza frente a las constructoras, la petición busca obtener certezas en un contexto marcado por las recientes discusiones sobre riesgo sísmico en el Caribe colombiano.“Queremos que nos confirmen que todo está bajo control, que hay sismorresistencia y protección, y que las familias puedan estar tranquilas”, señaló Fernández Palis.Ya hay una advertencia científicaLa solicitud de los residentes aparece apenas un día después de que investigadores de la Universidad del Norte advirtieran que ninguna ciudad del Caribe colombiano cuenta actualmente con estudios de microzonificación sísmica, una herramienta que permite determinar cómo responderían los distintos tipos de suelo ante un terremoto y de qué manera podrían amplificar las ondas sísmicas.El Caribe colombiano no está exento de la amenaza sísmica. Foto:Captura de pantallaLos expertos explicaron que el nivel de afectación de un sismo no depende únicamente de la magnitud o de la distancia al epicentro. El comportamiento del terreno sobre el que se construye también puede influir significativamente en la forma como se transmite el movimiento.Según los investigadores, ciudades como Barranquilla, Cartagena, Santa Marta, Riohacha y Valledupar continúan dependiendo de modelos nacionales de amenaza sísmica, pero aún no cuentan con estudios detallados que permitan conocer el comportamiento específico de sus suelos.La advertencia adquiere relevancia en una región influenciada por sistemas de fallas geológicas asociados al movimiento entre las placas Caribe y Suramericana, entre ellas las fallas Oca-Ancón y Santa Marta-Bucaramanga.Las copropiedades se suman a la preocupaciónLa Lonja de Propiedad Horizontal del Atlántico emitió un pronunciamiento en el que exhortó a administradores, consejos de administración, propietarios, constructoras y autoridades a revisar las condiciones de seguridad de los edificios y los protocolos de respuesta ante emergencias. El análisis no debe limitarse a comprobar si una construcción cuenta con licencia o documentación. Foto:Alameda del río.La organización sostuvo que el terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto volvió a demostrar que los eventos sísmicos no son una preocupación exclusiva de otras regiones del país y que las copropiedades deben verificar qué tan preparadas están para enfrentar una situación de emergencia.“La prevención no puede empezar después de la tragedia”, advirtió el gremio en su comunicado. La entidad recomendó revisar estructuras, fachadas, cubiertas, sistemas contra incendios, rutas de evacuación, documentos técnicos, puntos de encuentro, equipos de emergencia y sistemas de comunicación interna.Tener licencia no significa dejar de revisarUno de los puntos que más enfatiza la Lonja es que el análisis no debe limitarse a comprobar si una construcción cuenta con licencia o documentación.Según el gremio, una edificación segura debe haber sido diseñada, calculada, construida, supervisada y entregada conforme a las exigencias técnicas establecidas en la legislación colombiana sobre sismorresistencia.La organización también señaló que en acompañamientos realizados a propiedades horizontales afiliadas se han detectado situaciones relacionadas con humedades, deterioro de elementos constructivos, problemas de impermeabilización, deficiencias en sistemas de emergencia y observaciones técnicas pendientes desde etapas de construcción. LEA TAMBIÉN Por ello insistió en que cualquier observación técnica identificada debe ser investigada y corregida oportunamente.También te podría interesar:Fue rescatado con vida en Cuarto de Legua, en Cali. Foto:EL TIEMPO Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.














