NoticiaExpertos en ingeniería civil advierten sobre fisuras, muros inclinados, concreto desprendido, pisos desnivelados y otros signos de alerta.Construcciones informales, ausencia de columnas y vigas de confinamiento, materiales deficientes y modificaciones sin diseño estructural pueden hacer más vulnerables las viviendas. Foto: CortesíaPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD10.08.2026 16:05 Actualizado: 10.08.2026 16:05

El reciente sismo de 7,4 de magnitud registrado en Colombia volvió a poner la atención sobre la capacidad de las construcciones para resistir movimientos telúricos y sobre las condiciones que pueden aumentar el riesgo de daños estructurales. Expertos en ingeniería civil consultados por EL TIEMPO a propósito del evento señalaron que, aunque las edificaciones formales construidas bajo las normas sismorresistentes cuentan con condiciones de preparación, una parte de las viviendas, especialmente aquellas levantadas de manera informal, presenta vulnerabilidades que pueden agravarse ante un sismo de gran magnitud.Marisol Nemocón Ruiz, directora del programa de Ingeniería Civil de la Universidad Católica de Colombia, sostuvo que las viviendas en el país no están preparadas de manera generalizada para enfrentar eventos sísmicos. Una de las principales razones, explicó, es la persistencia de construcciones que se realizan sin cumplir la normatividad y sin la participación de profesionales especializados. LEA TAMBIÉN Las viviendas autoconstruidas presentan mayores riesgos Foto:tomada del video de redes"En nuestro país, se tiene la cultura de realizar construcciones sin ningún tipo de normatividad", señaló la ingeniera, quien advirtió sobre la existencia de una alta cantidad de construcción informal y de edificaciones realizadas por personas que no son ingenieros civiles. Esta situación, agregó, se presenta en ciudades grandes, medianas y pequeñas, así como en municipios donde las construcciones pueden realizarse sin un control inmediato.Entre las principales vulnerabilidades está el lugar donde se construye. Nemocón explicó que representan un riesgo las viviendas levantadas sobre rellenos sanitarios, humedales o terrenos en los que no se haya realizado un proceso adecuado de mejoramiento del suelo. A esto se suma la construcción de viviendas sin un sistema estructural acorde con la norma sismorresistente y con los criterios técnicos de los ingenieros civiles, especialmente de los especialistas en estructuras.Otro factor corresponde a los elementos no estructurales. De acuerdo con la experta, estos deben estar adecuadamente adosados a la estructura para evitar que durante un movimiento telúrico se desprendan y ocasionen daños. Los cielorrasos también requieren especial atención: si no están instalados correctamente o no tienen capacidad para resistir movimientos, pueden caer durante un sismo y generar desde fallas menores hasta situaciones de mayor gravedad.La diferencia entre las construcciones formales y las informalesVíctor Naynn Piñeros, docente de estructura del programa de Ingeniería Civil de Uniagraria, planteó una diferencia entre las edificaciones formales y las viviendas autoconstruidas.Según el ingeniero, las edificaciones formales construidas bajo el estricto cumplimiento de la norma sismorresistente NSR-10 y de sus antecesoras, correspondientes a las normas de 1997 y 1984, tienen un nivel de preparación óptimo. Estas estructuras están diseñadas para proteger la vida y evitar el colapso estructural durante un sismo.El objetivo de este tipo de diseño, explicó, no significa que una edificación necesariamente quede sin daños. Por el contrario, puede admitir daños severos en elementos no estructurales, pero la estructura debe mantenerse en pie mientras las personas que están en su interior pueden salvaguardar su vida.El panorama cambia en el caso de las viviendas informales y autoconstruidas. Piñeros señaló que estas representan una parte mayoritaria de los hogares ubicados en las periferias urbanas y en muchos barrios, especialmente de niveles socioeconómicos 0, 1 y 2. LEA TAMBIÉN Los expertos explican qué revisar y qué intervenciones no deben hacerse sin autorización. Foto:Gobernación del ChocóMuchas de estas construcciones, según el experto, no cuentan con cálculos de ingeniería ni supervisión técnica, por lo que pueden ser altamente vulnerables frente a un sismo de gran magnitud. A esta situación se suma una condición financiera: cerca del 90 por ciento de los inmuebles carece de un seguro de hogar que cubra eventos como los terremotos.Las señales que pueden advertir problemas estructuralesLos expertos también identificaron señales visibles que pueden servir como alerta para determinar si una vivienda presenta problemas estructurales.Piñeros explicó que una de las deficiencias más recurrentes en viviendas con fallas estructurales severas es la ausencia de vigas y columnas de confinamiento para los muros. También mencionó el uso de materiales inadecuados, como bloques huecos de arcilla mal cocida, así como mezclas de mortero deficientes y con poco cemento.Otra señal de riesgo es la falta de continuidad vertical, es decir, que una columna no mantenga su continuidad entre un piso y otro. También pueden presentarse sobrecargas cuando una vivienda que originalmente fue diseñada para uno o dos niveles termina teniendo cinco pisos.El llamado "golpeteo estructural" constituye otra condición de vulnerabilidad. Este puede producirse cuando edificaciones contiguas están construidas sin juntas sísmicas o sin espacios de separación adecuados, lo que puede provocar choques entre las estructuras durante un movimiento telúrico.Nemocón añadió otras señales que pueden ser observadas por los propietarios. Entre ellas están las fisuras, especialmente las fisuras en forma de X, aquellas que aparecen desde los marcos de las ventanas o las que se observan en los muros con una inclinación de 45 grados, así como las que afectan vigas o columnas.También deben generar alerta el desprendimiento del concreto, la inclinación o el abombamiento de muros internos, los pisos desnivelados y las puertas y ventanas que comienzan a trabarse, quedan descuadradas o se cierran sin que se aplique fuerza. LEA TAMBIÉN Viviendas informales, materiales deficientes y sobrecargas: las vulnerabilidades ante un gran sismo. Foto:Juan Pablo Rueda. EL TIEMPOA estos indicios se suman las separaciones entre muros, pisos y techos; hundimientos visibles en el primer piso, que pueden indicar asentamientos diferenciales; problemas que se manifiesten en relación con casas vecinas y pandeos en las cubiertas de los techos.Los expertos advierten que estos elementos deben ser revisados mediante una inspección adecuada para determinar el verdadero grado de afectación de la estructura.El suelo también puede aumentar los efectos del sismoLas características del terreno constituyen otro elemento determinante. De acuerdo con la información proporcionada por los expertos, los suelos blandos o poco consolidados pueden ampliar la onda sísmica.Entre estos se encuentran las arcillas blandas, los limos, los rellenos artificiales, los depósitos recientes y los terrenos correspondientes a humedales. También se incluyen los suelos saturados de agua, con niveles freáticos altos, y las arenas susceptibles de presentar problemas de licuefacción.Los depósitos aluviales y las zonas cercanas a los ríos también aparecen entre los terrenos que pueden resultar contraproducentes durante un evento sísmico. Lo mismo ocurre con sedimentos sueltos y zonas donde se haya registrado movimiento reciente o desprendimientos.Las laderas y terrenos inclinados en los que existan indicios de movimientos en masa constituyen igualmente una condición que debe ser considerada.Nemocón señaló que en Colombia existe información actualizada sobre estas condiciones a través de la plataforma del Servicio Geológico Colombiano.Qué recomiendan revisar después de un sismoAnte este panorama, Piñeros recomendó a los propietarios realizar un peritaje estructural profesional cuando una vivienda haya sido autoconstruida, tenga más de 16 o 20 años de construida o presente alguna de las señales físicas mencionadas.También aconsejó consultar los parámetros de microzonificación sísmica de cada localidad y revisar los mapas de riesgo sísmico y de tipos de suelo proporcionados por las entidades municipales o distritales —como el Idiger, en el caso de Bogotá—, con el propósito de conocer las amenazas asociadas al terreno. LEA TAMBIÉN Otra recomendación es no realizar ampliaciones ni demoliciones sin licencia y sin contratar a un ingeniero civil que desarrolle un diseño acorde con la intervención que se pretende realizar. Los expertos también llaman a evitar la eliminación de muros internos o la construcción de pisos adicionales basándose únicamente en el criterio de un maestro de obra informal, ya que este no tiene la experiencia necesaria para calcular los fenómenos físicos de carga y de sismo que actúan sobre una edificación.Expertos también alertan sobre los riesgos de la construcción informal. Foto:Juan Pablo Rueda / EL TIEMPODe acuerdo con Piñeros, cualquier modificación estructural requiere planos de ingeniería y diseños estructurales elaborados por un ingeniero y aprobados por una curaduría urbana o, en los municipios, por las Secretarías de Planeación de las alcaldías.Nemocón añadió que, en el caso de urbanizaciones, condominios y edificios, el administrador debe impulsar una revisión de toda la estructura después de un sismo. Esto implica una visita técnica y que los habitantes de cada apartamento revisen si hay fisuras u otros elementos que generen alertas, para comunicarlos a la administración. La ingeniera también planteó que las copropiedades realicen chequeos periódicos y que estas revisiones se conviertan en una norma dentro de las mismas.Para Nemocón, Colombia cuenta con profesionales idóneos y con entidades especializadas en el campo de la sismorresistencia. Entre ellas mencionó a la Asociación de Ingeniería Sísmica y al Servicio Geológico Colombiano. El desafío, de acuerdo con las advertencias de los expertos, está en que las condiciones técnicas y las normas existentes se reflejen efectivamente en las construcciones y en el mantenimiento de las viviendas, especialmente aquellas que fueron levantadas de manera informal.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud @CaicedoUcros Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.