El presidente ruso, Vladímir Putin, visitó este jueves la isla de Iturup, en el océano Pacífico, y provocó la enérgica protesta del gobierno de Japón, que reclama como propia esta y otras tres islas, las más meridionales del archipiélago de las Kuriles, controladas por Moscú desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, en 1945. Por esta disputa Moscú y Tokio nunca han firmado un tratado de paz que pusiese fin formalmente al conflicto.Después de supervisar la fase final de unas maniobras militares de la Flota rusa del Pacífico y de visitar la isla de Sajalín, el mandatario ruso se trasladó hasta Iturup para visitar una fabrica de procesamiento de pescado, un hospital y un centro de educación secundaria, según anunció previamente el Kremlin.Según imágenes de la televisión rusa, Putin degustó caviar local y recibió explicaciones sobre el tratamiento de atunes y fletanes por parte del responsable de la planta pesquera, acompañado de Valeri Limarenko, el gobernador de Sajalín. A esta región están adscritas las Kuriles, una cadena de islas de 1.300 kilómetros que empieza cerca de la península de Kamchatka y que termina frente a la isla japonesa de Hokkaido.Las cuatro islas que Japón llama Territorios del Norte: Iturup (Etorofu), Kunashir (Kunashiri), Shikotán y los islotes HabomaiEs la primera vez que Putin viaja a las islas Kuriles que Japón reclama como territorio propio. Pero no es el primer presidente ruso que lo hace. El 2 de noviembre de 2010 lo hizo Dimitri Medvédev, quien visitó otra de las islas en disputa, Kunashir. Tanto en aquella ocasión como en esta, la presencia del líder ruso en los Territorios del Norte, como los llama Japón, provocó la protesta del gobierno nipón.Dichos Territorios del Norte están formados por cuatro islas que nunca antes de 1945 fueron rusas: Iturup (llamada Etorofu en Japón), Kunashir (Kunashiri), Shikotán y los islotes Habomai.La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, dijo este jueves que la visita de Putin “hiere los sentimientos del pueblo japonés y resulta absolutamente inaceptable”. Anunció también que el Ministerio de Exteriores nipón va a presentar una protesta “formal y enérgica”.La visita de Putin es “absolutamente inaceptable”, dice la primera ministra japonesa, Sanae TakaichiSegún Takaichi, este viaje es “incompatible” con la postura de Japón, que defiende que estas islas “son parte inherente del territorio japonés, tanto histórica como jurídicamente, según el derecho internacional”.También aseguró que “agrava todavía más el sentimiento antirruso en el país y dificulta la restauración de las relaciones a medio y largo plazo”. Los lazos bilaterales entre Moscú y Tokio atraviesan “una situación difícil” desde que en febrero de 2022 Putin metió al ejército ruso en Ucrania.En 2018 Putin y el entonces primer ministro japonés, Abe Shinzo, llevaron a cabo el último intento para firmar una paz que había quedado pendiente desde 1945.Los dos mandatarios acordaron no dejar este asunto pendiente a las futuras generaciones y decidieron basarse en la declaración conjunta de 1956, que indicaba que tras la firma del tratado de paz dos de las cuatro islas podrían ser transferidas a Japón: Shikotán y los islotes Habomai, las más próximas a Hokkaido.Aunque Moscú no dijo que ese iba a ser el final, la posibilidad de entregar parte del territorio ruso provocó protestas en Rusia. Finalmente, el Kremlin insistió en que antes de llegar a ningún acuerdo Japón debía reconocer la soberanía rusa sobre las islas, lo que terminó alejando la esperanza de ningún pacto. Además, la reforma de la Constitución rusa de 2020 prohibió la entrega de ninguna parte de Rusia a otro país.Más de 150 años cambiando de manosDe todas formas, las puertas al diálogo seguían abiertas, aunque solo fuera para avanzar en acuerdos económicos en la región que favoreciesen a ambas partes. Pero terminaron de cerrarse de golpe en 2022, con el inicio de la guerra en Ucrania. Japón se unió a los países occidentales y aplicó sanciones contra Rusia. Moscú replicó suspendiendo cualquier conversación sobre las Kuriles.Las islas Kuriles llevan más de 150 años cambiando de manos. En 1855 el Tratado de Shimoda estableció la frontera entre la isla de Iturup (para el Imperio del Japón) y la isla de Urup (para el Imperio Ruso). Pero en 1875 se determinó en el Tratado de San Petersburgo que el Imperio del Japón cediese al Imperio Ruso la parte de la isla de Sajalín que controlaba, y a cambio el Imperio Ruso entregaba todas las islas Kuriles hasta la península de Kamchatka.La URSS conquistó las Kuriles durante la Segunda Guerra Mundial, pero días después de la rendición japonesa. La capitulación se produjo el 14 de agosto de 1945, mientras que la ocupación soviética tuvo lugar entre el 18 de agosto y el 3 de septiembre de ese año.En los acuerdos de paz que firmaron los aliados y que Japón aceptó, en 1951 en San Francisco, se incluyó la anexión de estos territorios por parte de la URSS. Pero Tokio sostiene desde entonces que esos pactos no se referían a los Territorios del Norte.Corresponsal de La Vanguardia durante más de dos décadas en Moscú. Con anterioridad, escribió para este diario desde Hong Kong y cubrió acontecimientos como el referéndum de independencia de Timor Oriental (1999) o la guerra de Afganistán tras los atentados del 11-S (2001). En la "prehistoria" trabajó en Madrid para la revista Cambio16 y la siempre recordada Jaque, especializada en ajedrez, una de sus grandes pasiones.