El presidente de Rusia, Vladimir Putin, celebra una reunión a bordo del crucero lanzamisiles *Varyag* de la Armada rusa durante la fase final de unas maniobras navales de la Flota del Pacífico frente a la isla de Sajalín, en el Extremo Oriente, el 12 de agosto de 2026, antes de su arribo a las disputadas islas de las Kuriles (Photo by Gavriil Grigorov / POOL / AFP)El Gobierno japonés presentó este jueves una protesta enérgica tras la visita del presidente ruso, Vladimir Putin, a la isla de Iturup —denominada Etorofu en Japón—, la mayor del archipiélago de las Kuriles, bajo control de Moscú y reclamado por Tokio.El ministro de Exteriores, Toshimitsu Motegi, argumentó que las islas conocidas en Japón como Territorios del Norte (Kunashiri, Etorofu, Shikotan y Habomai) son parte inherente del territorio nipón, “tanto histórica como jurídicamente según el Derecho Internacional”, según un comunicado de su cartera.La oficina de prensa del Kremlin informó que Putin visitó en Iturup un complejo de procesamiento de pescado, un hospital y una escuela secundaria, y mantuvo una reunión con el gobernador de Sajalín, Valeri Limarenko.PUBLICIDADLa visita se produjo tras supervisar maniobras militares de la Flota del Pacífico, donde el mandatario ruso enfatizó que la “realidad” de las islas Kuriles “está recogida en documentos internacionales”, según la agencia TASS, pese a los reclamos de Japón.En Sajalín, Putin celebró una reunión “para garantizar la seguridad de las fronteras orientales de Rusia”, según informó RIA Novosti.Islas Kuriles (Archivo)En cuanto a la relación bilateral, Putin reconoció el papel constructivo del ex primer ministro japonés Shinzo Abe, pero criticó las sanciones impuestas por Tokio tras la invasión rusa a Ucrania. “Estamos viendo un cambio en su posición, uno que, quiero recalcar, no fue provocado en absoluto por nosotros”, afirmó el presidente ruso, en referencia a la actual primera ministra nipona, Sanae Takaichi.PUBLICIDADLas islas Kuriles, aunque descubiertas por navegantes rusos, pasaron a ser parte de Japón en 1875 mediante el Tratado de San Petersburgo. Ubicadas al norte de Hokkaido, estos territorios fueron incorporados a la Unión Soviética (URSS) tras la Segunda Guerra Mundial, en virtud del Tratado de San Francisco.En 1956, la URSS y Japón reanudaron relaciones diplomáticas a través de una declaración que sentó las bases para negociar un tratado de paz, contemplando la devolución a Japón de dos de las cuatro islas. Aunque ambos países dejaron sin efecto ese acuerdo, Tokio mantiene la reclamación sobre las cuatro islas, lo que constituye uno de los principales focos de tensión bilateral y la razón por la que aún no se ha firmado un tratado de paz definitivo tras el segundo conflicto bélico mundial.PUBLICIDADEn 2010, el entonces presidente Dmitry Medvedev se convirtió en el primer líder ruso en visitar el territorio en disputa de las islas Kuriles. Más adelante, Medvedev realizó varias visitas adicionales a la zona durante su mandato como primer ministro.Vehículos militares del sistema de misiles costeros Bastion en la isla Kuril de Paramushir, Rusia, que es una de las islas reclamadas por Japón y también conocida como Territorios del Norte, en esta imagen fija tomada de un vídeo publicado el 5 de diciembre de 2022 (Ministerio de Defensa ruso vía REUTERS)Los nombres de las islas en disputa presentan similitudes en ambos idiomas: Kunashir, Habomai, Shikotan e Iturup en ruso, frente a Kunashiri, Habomai, Shikotan y Etorofu en japonés. Actualmente, su población ronda los 20.000 ciudadanos rusos, quienes residen en un entorno de clima riguroso. Las islas cuentan con yacimientos minerales, incluidos oro y plata, además de abundantes caladeros de pesca.PUBLICIDADTras la ocupación en 1945, Moscú deportó a cerca de 17.000 japoneses que habitaban el archipiélago. Posteriormente, las islas cobraron importancia estratégica como bases aéreas y marítimas durante la Guerra Fría, periodo en el que la Unión Soviética mantenía un enfrentamiento con Estados Unidos y su principal aliado en el Pacífico, Japón.La amenaza a buques europeos dominó la visita de Vladimir Putin, presidente de Rusia, al crucero portamisiles Variag en la isla de Sajalín, donde advirtió que Moscú responderá si países europeos confiscan barcos mercantes rusos en medio de maniobras de la Flota del Pacífico.PUBLICIDADPutin alertó que la reacción sería “simétrica” y no se limitaría a los mismos mares, sino que podría producirse en cualquier lugar que Rusia considere necesario, incluida la zona de responsabilidad de la Flota del Pacífico. El mandatario formuló la advertencia durante una gira de trabajo por Siberia y el Lejano Oriente, y la presentó como respuesta a medidas europeas que, según sus palabras, buscan restringir el movimiento de buques civiles rusos.A bordo del Variag, Putin afirmó que algunos gobiernos europeos actúan “en violación del derecho marítimo internacional” al limitar el tránsito de embarcaciones de operadores rusos y que la idea de requisar estos buques y vender su carga constituye “piratería y saqueo”.PUBLICIDAD(Con información de AFP)