La visita de Putin a Iturup abrió un nuevo frente diplomático con Japón después de que el presidente ruso llegara por primera vez a las islas Kuriles y de que, antes, advirtiera desde Sajalín sobre una respuesta rusa si países europeos confiscan buques mercantes de Rusia.La protesta japonesa se produjo porque Vladímir Putin, presidente de Rusia, viajó a Iturup, una isla controlada por Moscú y reclamada por Japón, que la considera parte de sus llamados Territorios del Norte. Antes de llegar allí, además, había advertido que Moscú respondería de forma “simétrica” si gobiernos europeos confiscan barcos mercantes rusos y que esa reacción podría producirse donde lo considere necesario.PUBLICIDADPutin visitó el jueves una planta procesadora de pescado, un hospital y una escuela en Iturup. También habló brevemente con residentes y se reunió con Valery Limarenko, gobernador de la región rusa de Sajalín.La reacción de Tokio llegó de inmediato. Toshimitsu Motegi, ministro japonés de Exteriores, afirmó que su país “protesta enérgicamente” por la visita de Putin a Iturup, a la que Japón llama Etorofu.El presidente ruso Vladimir Putin observa un ejercicio militar de la Flota del Pacífico a bordo del crucero lanzamisiles "Varyag" en la región de Sajalín, en el extremo oriente de Rusia (Sputnik/Gavriil Grigorov/Pool vía REUTERS)Japón reclama las cuatro islas más meridionales del archipiélago, que en Tokio reciben el nombre de Territorios del Norte.La Unión Soviética tomó esas islas en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial. La disputa ha impedido desde entonces que ambos países firmen un tratado de paz que cierre formalmente sus hostilidades.PUBLICIDADPutin almorzó con marineros y los arengó: "Ustedes también están en el frente" (Sputnik/Gavriil Grigorov/Pool via REUTERS)La puesta en escena del Kremlin vistió a Putin de marinero y lo mostró al frente de diversas reuniones, como esta a bordo del crucero misilístico “Varyag” (Sputnik/Gavriil Grigorov/Pool via REUTERS)Décadas de contactos diplomáticos no han dejado resultados visibles. A la vez, el Kremlin ha reforzado su presencia militar en las Kuriles.Japón ya había protestado en 2021 cuando el entonces primer ministro ruso Mijaíl Mishustin visitó la isla. La nueva visita de Putin reactivó ese choque por la soberanía del sur del archipiélago.Putin se reúne con el gobernador de la región de Sajalín, Valery Limarenko, durante su visita a la isla de Iturup, en el sur de las islas Kuriles (Sputnik/Gavriil Grigorov/Pool vía REUTERS)