Mientras los estudiantes y el profesorado del colegio San Ignacio de Donostia –conocido popularmente como Jesuitas– disfrutan de sus vacaciones, el histórico edificio del noviciado ha sido demolido este lunes, en plena Semana Grande. Áncora, la asociación en defensa del patrimonio arquitectónico, ha denunciado el derribo de este inmueble situado en la Calzada Vieja de Ategorrieta, recordando sus esfuerzos por proteger este vestigio del barrio.
Desde Áncora explican que el pabellón de piedra era un inmueble que “destacaba por su calidad constructiva y su monumental fachada principal”, orientada al sur y realizada íntegramente en sillería arenisca. La entidad destaca su gran valor histórico, señalando que con su pérdida “desaparece el principal vestigio arquitectónico de la historia del colegio” y un referente fundamental anclado en la “memoria sentimental y urbana de Ategorrieta”.
La edificación, de cinco plantas y más de 400 metros cuadrados de superficie, fue levantada en 1906 bajo el diseño del arquitecto Juan José Gurruchaga. Surgió originalmente como una ampliación necesaria para el colegio San Bernardo –fundado por los hermanos de La Salle procedentes de Baiona– ante el rápido incremento de las matriculaciones apenas un año después de su inauguración.






