A comienzos del mes agosto, cuando gran parte de la capital disfruta de las vacaciones en la playa, un grupo de ciudadanos desaf�a a las altas temperaturas y lucha por mantener vivas las tradiciones m�s castizas.Con su trabajo, esfuerzo, energ�a e ilusi�n, ellos son quienes hacen posible las verbenas durante las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma.Los vecinos de la calle del Oso reparten limonada gratis; los hosteleros de La Latina organizan carreras de camareros y de tacones; el Caf� Pav�n programa a los DJs m�s punteros y la taberna La Chispera se ha inventado un karaoke en la calle.Rescatamos a algunos de sus protagonistas, aunque son muchos m�s.Francisco S�nchez, don Hilari�n�Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad�, cantaba Don Hilari�n en La verbena de la Paloma. M�s de un siglo despu�s, Francisco S�nchez demuestra que las tradiciones castizas tambi�n avanzan. Durante las verbenas de agosto sale a la calle convertido en el m�tico boticario de la zarzuela, con su traje, sus gafas y su inseparable chistera. Tanto se ha metido en el personaje que acaba de ganar el concurso de personajes castizos. Madrid tiene nuevo Don Hilari�n. Y viene con la receta aprendida.Eso s�, desde el principio de la entrevista quiere dejar clara una cosa: �El traje de madrile�o no es un disfraz. Don Hilari�n es el traje de un personaje de una zarzuela. Yo no voy disfrazado�, sostiene convencido. Este madrile�o pertenece a Los Chulapos del Puente de Vallecas, una sociedad englobada dentro de la Federaci�n de Grupos Tradicionales Madrile�os.Su misi�n va mucho m�s all� de ponerse el traje y el sombrero. Francisco quiere que el casticismo no se quede encerrado en una zarzuela, sino mantener viva una forma de entender Madrid hecha de chotis, chulapos, verbenas, dichos y ese particular sentido del humor que, generaci�n tras generaci�n, ha dado personalidad a la ciudad. �El casticismo est� muy arraigado entre la gente mayor. Somos los que lo estamos promoviendo. Intentamos que no se pierda, que se integre y que contin�e, pero necesitamos sangre nueva y que se incorporen las nuevas generaciones. Los j�venes est�n con el reguet�n y los bailes latinos, pero deber�an cuidar m�s las zarzuelas�, reivindica.Francisco se transforma en Don Hilari�n durante las fiestas de agosto y tambi�n en las de San Antonio de la Florida, en junio, y las de San Isidro, en mayo. Tambi�n viste el traje de goyesco durante la corrida goyesca de la plaza de toros de Las Ventas, a la que acude en calesa para mantener la tradici�n. Para Francisco, preservar la esencia madrile�a pasa por cuidar hasta el �ltimo detalle de la indumentaria. �Un traje de goyesco puede costar 700 euros. No te puedes presentar en la pradera de San Isidro con un traje de los chinos, que son todos iguales�, sentencia.Acude a todos los oficios y procesiones de estos festejos y el 15 de agosto no se perder� la misa de la verbena de la Paloma. Pero su compromiso con el casticismo no acaba en los actos religiosos: tambi�n se arranca por chotis, porque no hay Don Hilari�n que se precie sin un buen baile castizo. Ahora es su nieta la que sigue sus pasos: fue elegida maja infantil con tan s�lo cinco a�os y es una gran entusiasta de las fiestas populares.Marta Hern�ndez, due�a de la ChisperaLa apacible calle de Santa Ana nunca se imagin� que en sus muros se iban a reflejar las letras de las canciones de La Oreja de Van Gogh o Aitana y que cientos de personas iban a corear Hoy va a ser mi gran noche en este improvisado escenario al aire libre.Marta Hern�ndez, due�a de la taberna La Chispera, supo hacer de la necesidad virtud y logr� convertir una calle por la que no pasaba nadie en el epicentro de las fiestas de San Cayetano, que acabaron el pasado viernes. �Mi ubicaci�n era muy mala. Estaba sola y no ven�a gente, porque la calle est� un poco apartada del meollo�, afirma en la barra de este bar centenario.Marta empez� a buscar f�rmulas para atraer al p�blico y, de ah�, surgi� la idea de montar un karaoke. Al principio, comenz� de manera rudimentaria repartiendo las letras de las canciones en una carpeta. �Los comienzos fueron duros, dur�simos. La gente no le�a bien las letras en el papel y, entonces, se me ocurri� proyectarlas en la pared para que saliesen m�s grandes�, apunta.As� fue c�mo empez� a despegar La Chispera, con un proyector que refleja las letras en el muro. Una noche, apareci� por las fiestas el actor y cantante Fran Perea. Iba de inc�gnito y no quer�a que le reconocieran. Pero no pudo pasar desapercibido y el p�blico empez� a pedirle que cantase su famosa Uno m�s uno son siete. �l se resist�a, pero al final, pincharon el tema en el karaoke y Fran Perea sali� a interpretar su propia canci�n. El v�deo se volvi� viral y el boca a boca hizo el resto para que La Chispera terminase siendo uno de los templos de las fiestas: �Se ha corrido la voz y cada vez viene m�s gente. Muchos son repetidores y me piden que saque el karaoke�. Cada temporada incorpora mejoras y este verano contaba con dos proyectores y una bomba de humo, como si fuese una discoteca.Pero este a�o se le han quitado las ganas. Marta se queja de los horarios cada vez m�s restrictivos que impone el Ayuntamiento. �Quer�an que la m�sica acabase a las 12. Nos tuvimos que plantar todos los hosteleros para conseguir que nos dejasen hasta la 1, pero nos han quitado media hora y eso nos ha hecho mucho da�o�, critica.Esta restauradora argumenta que con el calor de agosto la gente sale muy tarde de casa y que cerrar a la 1 o las 2 durante el fin de semana es muy pronto, cuando en todas las fiestas populares la m�sica dura hasta altas horas de madrugada. �Son s�lo cuatro d�as. La mayor�a de los vecinos no est� en agosto y los que se quedan bajan a las fiestas. Nosotros tambi�n somos del barrio de toda la vida�, se queja.Carmen y David, bailarines de chotisCarmen y David, David y Carmen. Verles bailar es adentrarse de lleno en el Madrid m�s castizo. �l, con los pies clavados en el suelo y girando como una peonza, mientras ella se mueve a su alrededor y despliega su mant�n de manila.Desde hace 15 a�os, este matrimonio se dedica a animar las verbenas de agosto y estar�n todas las tardes bailando chotis en las fiestas de La Paloma por las calles de Calatrava, el �guila y en la carrera de San Francisco. �Le hemos quitado la caspa al chotis y al casticismo. Ponemos calidad a este baile y queremos promoverlo para que no se pierda�, afirma Carmen.Sus v�deos bailando se han vuelto virales y hasta Alejandro Sanz, Rosa L�pez o Rozal�n los han compartido en sus redes. Tambi�n han actuado en el Teatro EDP de Gran V�a y en el show de Rodrigo Cuevas en el Movistar Arena. �Cuando me visto de chulapa, me lo creo. Soy una chula y lo vivo con autenticidad y pasi�n. Como pareja tenemos momentos muy especiales, pero tambi�n nuestros enfados por un paso o una mala colocaci�n�, confiesa Carmen.Juntos desde los 16 a�os, primero se aficionaron a los bailes de sal�n y, luego, dieron el salto al chotis. Y eso que David era rockero y al principio se resist�a. No pertenecen a ninguna asociaci�n porque prefieren ser independientes e ir por libre. Tampoco aceptan propinas. Ellos bailan por amor al arte y no s�lo est�n rescatando el chotis sino tambi�n otras danzas madrile�as como el peric�n o la mazurca. Pero ellos le dan a todo: no hay g�nero que se les resista. Tan pronto bailan un pasodoble como un rock and roll o una bachata.Carmen y David se muestran agradecidos al alcalde por haber bailado un chotis en su boda: �Lo bail� de pena porque tiene dos pies izquierdos, pero el inter�s por este baile se dispar� much�simo�. De hecho, esta danza popular llevaba a�os en declive y en los �ltimos tiempos est� viviendo un nuevo resurgir. �Mucha gente joven nos imita y est� aprendiendo con nuestros v�deos de @chotiscarmenydavid en Instagram y Tik Tok. El chotis es callejero y no se aprende en academias, sino bailando en la calle�, destaca.No s�lo se mueven durante las fiestas populares, sino que todos los domingos salen a la calle. De esta forma, recorren la Puerta del Sol, la Plaza de Oriente, la Gran V�a y la calle Alcal� para dar a conocer el folclore local, que muchos turistas descubren gracias a ellos. �El chotis es la esencia de Madrid y representa a nuestros antepasados. Sus temas realzan a la mujer y hablan del car�cter extrovertido de los madrile�os�, concluye David.Jorge Rueda, gestor del Pav�nAl igual que La Chispera, el Caf� Pav�n se ha convertido en el centro neur�lgico de las fiestas de San Cayetano. A los mandos de esta taberna castiza se encuentra Jorge Rueda, que supervisa los detalles para que todo funcione como un reloj durante los festejos: lo mismo da instrucciones a los camareros que ejerce de Dj en la barra del bar.Jorge es otro de esos hosteleros empe�ados en conservar la esencia de las verbenas de agosto. Cuando se hizo cargo del caf� en 2015, la calle del Pav�n -situado en la parte alta de Embajadores al lado del teatro- no pertenec�a al recinto festivo. Pero �l junto a su socio Jos� Oliver, vecinos del barrio, lucharon para formar parte de los festejos m�s castizos de la ciudad.Por eso, hace 10 a�os comenzaron a poner toda la carne en el asador y en su barra pinchan afamados Djs como Carlos El�as, guitarrista de Alcal� Norte, Le�n Benavente o Joe Crep�sculo.Pero no todo es rock alternativo ni m�sica indie. El Caf� Pav�n tambi�n invita a los grupos castizos a actuar en su explanada para revitalizar los bailes t�picos. �Intentamos que estas costumbres sigan vivas porque, si no las cuidamos, acabar�n desapareciendo. Algunos sacan mucho pecho con el chotis, pero s�lo ponen pegas a estas fiestas populares�, se queja Jorge, en alusi�n al alcalde Jos� Luis Mart�nez-Almeida. Tanto �l como otros restauradores no ocultan su malestar con el Consistorio, por sus medidas cada vez m�s estrictas con los horarios y los decibelios de la m�sica. �Las fiestas van a peor porque el Ayuntamiento pone muchas trabas. Quer�an que cerr�semos a las 12 y lo frenamos. �C�mo vamos a acabar a esa hora si es cuando la gente sale de casa en verano por el calor?�, pregunta.Jorge se lamenta de que el barrio de Lavapi�s arrastre un estigma y destaca que el Caf� Pav�n ha sido un revulsivo para toda la zona, que estuvo de capa ca�da durante a�os. Este restaurador recuerda lo duro y dif�cil que es mantener un negocio abierto en Madrid en agosto. �Estas fiestas no son para los turistas, sino para la gente del barrio y para los madrile�os que se tienen que quedar en la ciudad�, destaca. Adem�s, pone el acento en el enorme trabajo que realizan para sacar la barra adelante durante San Cayetano. Por eso, unen fuerzas con el bar El Tr�bol y el Teatro Pav�n, que este a�o sac� por primera vez su propia barra a la calle. �Estas fiestas son un oasis en Madrid en el verano. El barrio pierde su esencia, pero estos d�as vuelve a estar lleno de vecinos. Ver a la gente bailar chotis no tiene precio�, indica Pablo Benavente, jefe de sala del teatro.
Las almas de las verbenas de agosto: del hombre que se viste de Don Hilari�n a la tabernera que se invent� un karaoke en plena calle
A comienzos del mes agosto, cuando gran parte de la capital disfruta de las vacaciones en la playa, un grupo de ciudadanos desaf�a a las altas temperaturas y lucha por mantener...










