Vitoria (EFE).- Los vitorianos exprimen las últimas horas de La Blanca, bajo el sol como toda la semana, antes de despedir la próxima madrugada a Celedón.

Su subida a la torre de San Miguel pondrá punto y final a las fiestas de este año.

No es que hayan sido las fiestas más cálidas.

Hace tres años se suspendió el último paseíllo porque hizo 40 grados, pero sí que el buen tiempo ha acompañado todos los días.

Los reyes de la baraja desfilan en fiestas