Vitoria (EFE).- Vitoria ha dado inicio a seis días de fiestas con la bajada de Celedón.
Encarnado por tercera vez por Iñaki Kerejazu, que ha tenido un recuerdo a los sucesos del 3 de marzo de 1976 cuando cinco obreros murieron a disparos de la Policía Armada.
Es una masacre de la que en este 2026 se cumplen 50 años.
Como cada 4 de agosto a las seis de la tarde el txupinazo lanzado desde la balconada de la Iglesia de San Miguel ha encendido la mecha de las fiestas de La Blanca sobre una Plaza de la Virgen Blanca con unas 40.000 personas, en su mayoría jóvenes, dando la bienvenida al aldeano de Zalduondo.
Los encargados de lanzar el chupinazo este año han sido el director deportivo del Baskonia, Félix Fernández; el entrenador, Paolo Galbiati; el jugador Tadas Sedekersis y la representante de la afición del club Myriam Pereda.








