San Sebastián, (EFE).- La emoción ha vuelto a reinar en la fiesta de San Marcial de Irun (Gipuzkoa) con la celebración de los dos alardes, que han discurrido sin incidencias por las calles de la ciudad cuando se cumplen 30 años desde que grupo de mujeres intentara participar como soldado en el desfile tradicional.
El general del alarde tradicional en la plaza de San Juan. EFE/Javier Etxezarreta
Ese gesto dio paso a un conflicto que se ha prolongado durante décadas entre partidarios de que las mujeres solo participaran como cantineras y los que defendían que pudieran hacerlo también como soldados, y que culminó con la decisión de llevar a cabo dos desfiles con horarios diferentes.
En un día de temperaturas agradables, muy diferente al calor asfixiante del año pasado, el alarde tradicional ha salido a las 7.40 horas de la plaza Urdanibia, desde donde las compañías se han dirigido a la plaza San Juan.Una vez concentradas en este punto ha tenido lugar uno de los momentos más importantes de la fiesta con la entrada, a caballo, del general, Javier García Nieto, elegido en el cargo el pasado mes de marzo tras la dimisión de su antecesor, Asier Etxepare, debido a la polémica surgida a raíz de la sanción impuesta a un mando del alarde por una falta grave vinculada con una «conducta inapropiada» hacia una cantinera.








