En 2023 se puso en marcha el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), un impuesto de nueva creación incluido en la nómina de los trabajadores cuya recaudación se utiliza para garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones en el largo plazo y que aplica a todos los que coticen por la contingencia de jubilación. Según estimaciones del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, los ingresos obtenidos gracias a este tributo ascienden a 10.976 millones de euros.La Ley General de la Seguridad Social (LGSS) prevé que el MEI se incremente de forma gradual hasta, al menos, 2029. Desde 2030 permanecerá estable en el 1,2% hasta 2050, cuando está previsto que se elimine.

Actualmente se encuentra en el 0,9% pero para 2027 aumentará hasta el 1% de la base de cotización. La empresa aportará un 0,83% y el trabajador un 0,17%, por lo que verá reducida su nómina en un par de euros. Por ejemplo, si el empleado cobra 1.500 euros mensuales pagaría unos 15 euros de MEI (1%), de los cuáles la empresa aportaría 12,45 euros y el trabajador, 2,55 euros.

Atención también a la cuota de solidaridad

De cara a 2027 también se modificará la cuota de solidaridad de los sueldos que se encuentren por encima de la base máxima de cotización. Este importe sirve para que los trabajadores que más cobran realicen aportaciones de mayor calibre a la Seguridad Social, eso sí, sin que se incremente la cuantía de su futura pensión.