La exposición mesurada e inteligente al sol nos protege del cáncer, mientras que los protectores solares con la extendida y oculta carbonización que propicia son prácticas antitéticas e incompatibles con la salud.

Este articulo sería la segunda parte del publicado hace unos días en estas mismas líneas de Nuevatribuna.es titulado El Sol: beneficios de una 'moderada exposición' e inconvenientes de la 'excesiva protección'

Como explican Anna del Passo y Ana Isabel de Andrés, dos expertas en cosmetología, nuestro cuerpo tiene su propio método de protección de los rayos UVA, como por ejemplo la melanina y el sudor (contiene un ácido que es un potente protector). El protector solar químico interfiere con este método de protección natural de nuestro organismo. Por eso se dice que se deben poner media hora antes de la exposición al sol, porque tienen que ser absorbidos por la piel para que se produzca la reacción química correspondiente.

1.- Actúan como disruptores endocrinos, interfiriendo en el sistema hormonal.

Según explica el catedrático de medicina Nicolás Olea, los tres grandes grupos químicos que se utilizan en los protectores solares son benzofenonas, camcenos y oxicinamatos, y los 3 son anti androgénicos, modifican el comportamiento de las hormonas sexuales.