La mayoría de la gente sabe cuántos años tiene.
Sin embargo, para quienes tienen recursos económicos e interés, ahora es posible contar con una medida adicional: la llamada “edad biológica”.
Esta no necesariamente se corresponde con la edad cronológica, sino que indica si una persona está envejeciendo más rápido o más lento de lo normal. ¿Es útil este conocimiento?
El tema es controvertido.
La idea se remonta a 2011, cuando un equipo, entre cuyos miembros se encontraba Steve Horvath, investigador de la Universidad de California en Los Ángeles, publicó un artículo titulado “Predictor epigenético de la edad”.








