Actualizado Mi�rcoles,

agosto

00:13En Ibiza todo es posible y m�s en verano. No hay nada que no se pueda encontrar en la isla en estas fechas, ya sean chiringuitos donde el caviar se sirve por kilos u hoteles donde todo lo imaginable est� al alcance (de quien lo puede pagar, claro). El lujo se respira en muchas versiones en este pedacito del Mediterr�neo, que poco a poco va aprendiendo a vivir a otro ritmo, que amanece antes y muestra con orgullo todo lo bonito que esconde sin necesidad de subir el volumen. Lo sencillo es el nuevo objeto de deseo y a este tren se sube el N�made Temple, el nuevo hotel de lujo que acaba de abrir en Portinatx, al norte de la isla, un refugio que sin querer llamar la atenci�n tiene lo necesario para convertirse en el alojamiento m�s deseado de Ibiza. La idea de este id�lico lugar es reconectar con la esencia de la isla, con su naturaleza y su belleza originales, con ese fluir libre e imprevisible que siempre ha marcado su destino. El entorno lo tiene y, adem�s, cuenta con la inestimable ayuda de don Chuy, un cham�n mexicano que es parte del equipo del hotel y se pasea sigiloso por el complejo vestido de blanco con su gorro. Cuando alg�n hu�sped se lo pide, le hace el ritual para alinear la fuerza f�sica, psicol�gica y astral y, de paso, ahuyentar los malos esp�ritus. "Ya he trabajado en otro hotel de Tulum", explica pausado. Antes de que lleguen los entrantes a la mesa, nos invita a ponernos de pie y respirar con consciencia. Lleva un recipiente de madera y mueve el brazo mientras se esparce el humo por el ambiente. El resto de comensales observan con discreci�n el ritual. Apenas dura tres minutos, pero la energ�a de la isla y esto hace que uno cene con otra sensaci�n. Cosas de Ibiza. A�n hay otro plan antes de que acabe el d�a: mirar al cielo y contemplar un espect�culo de estrellas que se suma a la lista de recuerdos maravillosos que uno se lleva de este rinc�n del mundo.El alojamiento combina la est�tica bohemia de los a�os 60 y 70 con una sensibilidad contempor�nea.Una de las 182 habitaciones.La decoraci�n nos habla de un cruce de culturas, con matices mexicanos, �rabes y tambi�n mediterr�neos. Materiales como la piedra blanca, la madera de sabina y la terracota artesanal crean estancias acogedoras y coquetas donde las coloridas alfombras y las sillas de distintas formas se integran a las mil maravillas. No hay ostentaci�n, hay armon�a. De esa que entra por los ojos y acaba conquistando los cinco sentidos.Escondido entre las rocas e integrado en el entorno encontramos el Spa Gong House of Healing, donde el objetivo es reconectar con uno mismo. Entre su oferta, una amplia selecci�n de experiencias y masajes, desde el cl�sico relajante hasta alguna de sus terapias acu�ticas. Oro puro para cuerpo y la mente. De ah� podemos dejarnos caer por 4Fu3Gos, uno de los restaurantes del hotel; un pu�ado de mesas sobre arena de playa con vistas —y acceso— a la cala y una carta a base de pescados y mariscos frescos y deliciosas ensaladas. Otra opci�n es Tavla, centrado en el producto de cercan�a y de temporada. Aqu� tambi�n se sirve el desayuno, en el que no faltan los embutidos locales, la boller�a casera y los huevos en distintas versiones hechos al momento. La siguiente parada se disfruta a pie de piscina, entre tumbonas y sombrillas de rayas que dan cierto aire hippy al ambiente, con un dj que ameniza la jornada y un buen libro en la mano. En Caf� Libre nos entregamos al chai latte y al matcha antes de la clase de yoga. La agenda siempre se presenta como una tentaci�n de buenos planes. La cena arranca cuando el sol se despide en Kuu J� y su barra omakase. Corre una suave brisa y se ve la luna, mientras en el horizonte hay un par de barcos fondeados. Es la Ibiza que fluye en calma.Puedes seguir a El Mundo Viajes en Facebook, X e Instagram y suscribirte a nuestra newsletter aqu�