Hoy dormimos en la suite 259 del hotel Six Senses de Ibiza; mañana, en la cabañita #1 del camping Escana. Entre ambas hay 22 kilómetros y un mundo. Una tiene en la terraza una bañera que mira al mar; en la otra, las duchas comunes funcionan con fichas, a un euro los tres minutos. La suite cuesta 2.360 euros la noche (desayuno incluido); el camping pod, 66 (más 9 por las sábanas), y claramente hemos equivocado el orden de nuestra estancia....

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Esta dispar ruta es cosa de Booking.com y su opción “ordenar por precio”. Cuatro noches en Ibiza en junio, dos en los alojamientos más caros de la lista, dos en los más baratos. Ser a la vez el del yate, y el que lo mira desde el puerto. El viaje recorre, según explicará una vez allí el director Insular de Turismo, Juan Miguel Costa, “lo que siempre ha dado vida a la isla: la enorme diversidad que existe en un espacio tan reducido”. En 40 kilómetros de largo, dos mundos paralelos, en precio y en estilo de vida, del fiestero sur, al familiar norte. Arrancamos con un cliché ibicenco: la puesta de sol en el Café del Mar. Está en Sant Antoni de Portmany, uno de los destinos más asequibles de la isla, sin embargo la reserva de una mesa de primera fila requiere una consumición mínima de 90 euros por persona.