Los avances alcanzados para las mujeres agricultoras en Ecuador, pero también las brechas que persisten, entre ellas, acceso a las tierras, financiamiento, tecnología, capacitación y espacios de decisión, fueron analizados en un conversatorio desarrollado en la Universidad Tecnológica Empresarial de Guayaquil (UTEG) este martes, 11 de agosto del 2026. El evento fue organizado por la UTEG y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que realizaron el lanzamiento del Programa del Año de la Agricultora, capítulo Ecuador. La jornada se desarrolló en el marco del Año Internacional de la Agricultora, que fue proclamado este 2026 por la Asamblea General de las Naciones Unidas. PublicidadMara Cabanilla, rectora de la Universidad Tecnológica Empresarial de Guayaquil (UTEG), explicó que el programa tiene como propósito resaltar las características, las habilidades, las necesidades que tienen las mujeres que se dedican a la agricultura, reconociendo su aporte fundamental a la alimentación de las familias y de la sociedad. “Son las que finalmente nos llevan los alimentos a cada una de nuestras casas”, subrayó.El evento fue un conversatorio en el marco del Año Internacional de la Agricultora, que se celebra en este 2026 por una ordenanza del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, que dispone a la FAO que este año sea dedicado a impulsar con una mayor fuerza y potencia los cambios en relación con los derechos de las mujeres en los entornos rurales y sobre todo de la mujer agricultora, pescadoras y toda esa diversidad de mujeres que están en nuestros sistemas agroalimentarios, dijo Claudia Brito, oficial de políticas y experta en género para la Oficina Regional de la FAO, que se encuentra en Chile. Brito destacó la importancia de involucrar a la academia, pues considera un espacio importante para el diálogo en materias que incumben a los sistemas agroalimentarios y los derechos de las mujeres. “Este momento tenemos un 36 % de mujeres en América Latina que trabajan en los sistemas agroalimentarios. Y esas mujeres siguen trabajando, muchas de ellas en condiciones de precariedad, un sinnúmero de situaciones que no cumplen con lo que nosotros llamamos empleo decente, un horario adecuado, sueldos adecuados, pero también son mujeres que viven en condiciones de desprotección social y esto es algo que ocurre en toda América Latina...”, señaló. PublicidadPublicidadDe Ecuador, dijo que también se puede hablar de avances y que desde la FAO apoyan las últimas políticas públicas en el país. Citó como ejemplo la política de Súper Mujer Rural. “Fue una política que le dio un importante realce al trabajo de la mujer en el campo y que también fue una política muy inclusiva, porque trabajó con las mujeres indígenas, las mujeres amazónicas, o sea, toda esa diversidad y esas interseccionalidades que viven las mujeres”, explicó. En el conversatorio participaron panelistas de diversos sectores. Elisa Quiala, del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (Iniap); Laura Zurita, presidenta ejecutiva de Federación Nacional de Azucareros del Ecuador (Fenazúcar); Narcisa Calderón, coordinadora de la Federación Nacional de Bananeros (Fenabe); Cecilia Baltazar, presidenta de la Comisión de Educación, de la Asamblea Nacional, y Marcela Dunn, socia fundadora del estudio jurídico Actio Legis. Cada una de ellas comentó sobre la relevancia de la mujer en sus áreas, desde la transformación de los productos en el campo hasta el trabajo científico que realizan, pero al mismo tiempo lo que aún queda pendiente para mejorar. Entre las propuestas se mencionaron mejorar el acceso a crédito, tecnología, asistencia técnica y mercados, fortalecer la educación y capacitación, impulsar políticas públicas y reformas legales. La conclusión central fue que fortalecer el liderazgo de las mujeres en los sistemas agroalimentarios no es solo cuestión de igualdad y justicia, sino que también es una estrategia para mejorar la productividad y la seguridad alimentaria de Ecuador. Al final del evento las panelistas realizaron la firma de compromiso con el Año Internacional de la Agricultora 2026. (I)Publicidad