Juan Bautista MartínezBarcelona 11/08/2026 21:04 Actualizado 11/08/2026 21:39 Síguenos en Google0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialSensacional. Espectacular. En abril no podía ni correr. Una dolencia lumbar le había mandado a la camilla y no podía entrenarse. Un exceso de gimnasio había cortocircuitado su preparación y llegaba corta de forma, en teoría. Pero es una competidora de primera. Una atleta maravillosa que inauguró el medallero español en los Europeos de Birmingham. La leonesa Marta García (28 años), doctora de formación, se doctoró de nuevo al colgarse la plata en la final de los 5.000 metros con un tiempo de 15m39s98. Hace dos años en Roma fue bronce y en esta ocasión subió un peldaño más. Como en 2024 arriba del todo se ubicó la intocable italiana Nadia Battocletti (15m37s84), que revalidó el título. “Había que creérselo como en el Mundial de fútbol y yo me lo creía. Ha salido todo como quería, he dado lo máximo que podía. He estado siempre donde había pensado durante la carrera”, señaló García. Por detrás la medalla de bronce correspondió a la italiana Micol Majori (15m40s65).Battocletti era la rueda buena y cuando la transalpina protagonizó el cambio de ritmo definitivo, a falta de menos de una vuelta, la española la siguió. No pudo atraparla ni mucho menos pero a su estela fue ganando renta para asegurarse el subcampeonato. Apenas llevaba carreras a sus espaldas este verano. Pero en el Campeonato de España de Málaga de hace unas semanas se comenzó a reencontrar consigo misma y recuperó sensaciones. Los entrenamientos posteriores solo hicieron que confirmar que su puesta a punto era óptima.“Había que creérselo como en el Mundial de fútbol y yo me lo creía”, dijo GarcíaEn teoría le convenía una carrera rápida y salió muy lenta. Hasta pastosa. El pelotón era amplio. Había peligro de golpes y empellones, que los hubo, pero Marta García no perdió el temple. Primero situándose en el centro del paquete. Después, cuando le convino, ubicándose en cabeza para agitar un poco el cotarro y después buscando la espalda de una Battocletti que solo necesitó acelerar 300 metros para imponerse con comodidad. 3m20s el primer kilómetro. 3m17s el segundo. 3m18s el tercero. Un ritmo fácil para casi todas las finalistas. Hasta que la neerlandesa Koster tomó las riendas y aquello empezó a animarse (3m00s el cuarto kilómetro).Un ritmo que ya no lo podía seguir cualquiera. García lo vio claro. Era el momento de estar cerca de la favorita. Lo consiguió para mejorar lo cosechado en Roma. De paso se resarció de la descalificación de este invierno en el Mundial de pista cubierta de Torun. Agua pasada. Como lo es su lesión lumbar, aquella que la dejó postrada durante unas semanas. Regresó a tiempo para subir al podio. Cuestión de piernas y de cerebro. No fue la única española en la final puesto que María Forero terminó octava (15m44s25) e Idaira Prieto acabó novena con 15m44s89. “El nivel es tremendo de las chicas en España. Yo me inspiré en el 5.000 de chicos de ayer (por el lunes) y sabía que tenía que ahorrar lo más posible. Salió perfecto”, resumió García.
Marta García atrapa una plata de relumbrón en el 5.000 del Campeonato de Europa
la leonesa firma la primera medalla española en el Europeo tras una carrera soberbia










