Noticia Exclusivo suscriptores Estados Unidos busca acelerar la producción de armas ante la reducción de sus reservas de interceptores Patriot y THAAD. Sistema de defensa Patriot. Foto: AFP11.08.2026 11:29 Actualizado: 11.08.2026 11:29 PERIODISTA INTERNACIONAL11.08.2026 11:29 Actualizado: 11.08.2026 11:29

El Pentágono le ha dado un plazo de 21 días a la industria de defensa de Estados Unidos para presentar planes que permitan acelerar la producción y entrega de armas, una medida orientada a reponer rápido las reservas de municiones clave que se han reducido de forma significativa durante la guerra con Irán, iniciada el pasado 28 de febrero. La urgencia es notoria en los sistemas de defensa aérea: los inventarios de interceptores Patriot han caído al menos 65% respecto al nivel que tenían antes del conflicto, mientras que las reservas de misiles THAAD siguen al menos 38% por debajo.En concreto, según el diario The Washington Post, el miércoles pasado el subsecretario del departamento de Guerra, Steve Feinberg, envió un memorando a la industria de defensa donde se les informa que tienen máximo 21 días para presentar planes que permitan “acelerar significativamente los plazos de entrega y/o aumentar la producción de capacidades críticas”. LEA TAMBIÉN Además, también pidió a la industria de defensa que “proponga inversiones de capital específicas y ampliaciones de instalaciones… para respaldar el compromiso del Departamento con pedidos sostenidos de mayor volumen”.Vista en 3D de una lanzadera Patriot. Representación animada del instituto CSIS. Foto:Captura de pantalla Instituto CSIS.“Los ciclos de desarrollo que duran años no son aceptables. Debemos acelerar drásticamente nuestros cronogramas y ampliar nuestra capacidad de producción ahora mismo”, advirtió Feinberg en el memorando.La semana pasada, el presidente Donald Trump reconoció que EE.UU registra escasez de algunos tipos de armamento, aunque aseguró que el país cuenta con suficiente munición para mantener la guerra con Irán.La declaración de Trump se dio luego de que el Washington Post informara que días antes el mandatario habría expresado su frustración por no haber sido informado sobre una preocupante escasez de municiones en Medio Oriente, lo que habría provocado un desencuentro con su secretario de Guerra, Pete Hegseth.La lección es que en una guerra prolongada la logística y la capacidad de reponer rápidamente los arsenales terminan siendo tan determinantes como la potencia militar disponible en el campo de batallaSegún un análisis del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSE), un centro de investigación con sede en Washington, hay una reducción en las reservas de los interceptores Patriot y THAAD, algo que podría obligar a Estados Unidos y a sus aliados de Medio Oriente a asumir mayores riesgos para conservar sus defensas aéreas.Por ejemplo, el CSE dice que las fuerzas estadounidenses podrían lanzar menos interceptores contra drones y misiles iraníes, lo que aumentaría la probabilidad de que alguno logre golpear su objetivo.El MIM-104 es un sistema de misiles tierra-aire de largo alcance de la compañía Raytheon Foto:Sam YEH / AFPEl CSE detalló que las reservas de los Patriot pasaron de 2.330 interceptores antes de la guerra a 1.030 en abril, cuando comenzó el alto el fuego. Pero tras los combates recientes, el centro calcula que quedan entre 759 y 827. Es decir, Estados Unidos tiene aproximadamente 65% menos que antes de la guerra.En cuanto a los THAAD, sus reservas cayeron de 452 interceptores almacenados antes de la guerra a entre 232 y 262 en abril. Aunque EE.UU. logró reponer parte de las existencias, actualmente tendría entre 234 y 278, todavía al menos 38% por debajo del nivel previo al conflicto.El CSE remarca en su informe que no existen buenas alternativas a los sistemas Patriot y THAAD para la defensa contra misiles balísticos.Agrega que el uso de esas municiones supone un riesgo a corto y medio plazo para la capacidad de Estados Unidos de librar una guerra contra China en el Pacífico occidental.Bajo esta coyuntura, el Gobierno de Trump busca elevar de manera significativa el presupuesto. La Casa Blanca ha solicitado subir el gasto de Defensa hasta US$1,5 billones, frente a los US$900.000 millones de la actualidad.El poderoso sistema de defensa antimisiles THAAD . Foto:Lockheed MartinEn guerras prolongadas, la logística se vuelve un tema fundamentalEl analista en temas de defensa e inteligencia Andrés Gómez de la Torre advierte a El Comercio que la preocupación del Pentágono no responde únicamente al desgaste provocado por las operaciones militares recientes, sino al riesgo de que Estados Unidos no tenga capacidad suficiente para sostener una campaña prolongada tanto en la coyuntura actual con Irán, como en un hipotético enfrentamiento con otra potencia militar como China.Además, explica que el general Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto y uno de los principales responsables de la planificación militar de Estados Unidos, ya ha expresado su preocupación por el nivel de los stocks disponibles y por las dificultades que podrían surgir si Washington se ve obligado a extender sus operaciones en Medio Oriente durante un periodo prolongado. LEA TAMBIÉN Gómez de la Torre señala que, con las reservas actuales, “Estados Unidos todavía podría afrontar operaciones puntuales durante un periodo determinado, pero el escenario cambia radicalmente ante una campaña de larga duración. Es allí donde aparece la escasez proyectada, particularmente en sistemas considerados críticos como los misiles Tomahawk, utilizados para ataques de largo alcance, y los interceptores Patriot y THAAD, fundamentales para la defensa antiaérea”.El analista indica que esta situación también está ejerciendo presión sobre la relación entre Trump y Hegseth, en un momento en el que la Administración busca que el complejo militar-industrial estadounidense incremente rápidamente la fabricación de sistemas de armas para afrontar futuras operaciones.Irán lanza ataques contra posiciones militares de Estados Unidos en Medio Oriente Foto:EFEGómez de la Torre recuerda que el desgaste de los arsenales estadounidenses no comenzó con la actual Administración, sino que se viene acumulando desde el gobierno del demócrata Joe Biden, debido al suministro de sistemas de armas sofisticados a Ucrania y a Israel por la guerra en Gaza. A ello se suma el apoyo militar de los países europeos de la Otán a Kiev, que también ha reducido sus propias existencias. LEA TAMBIÉN En cuanto a las reservas de armas, el caso más preocupante es el de los Patriot, remarca Gómez de la Torre. Una reducción significativa de estos sistemas podría obligar a Washington a adoptar una suerte de “pausa estratégica” o, al menos, a evaluar con mayor cautela su capacidad para intervenir simultáneamente en distintos escenarios internacionales.“La lección es que en una guerra prolongada la logística y la capacidad de reponer rápidamente los arsenales terminan siendo tan determinantes como la potencia militar disponible en el campo de batalla”, enfatiza Gómez de la Torre. Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.