La escala de Richter dejó de ser el parámetro común para medir la magnitud de los terremotos durante los últimos años. Los expertos descubrieron distintas limitaciones técnicas de este sistema, diseñado originalmente para evaluar sismos de entre 2,0 y 6,9.El problema de este método es que resulta difícil vincular sus mediciones con las características físicas del origen del fenómeno. Por esa razón, a comienzos del siglo XXI la comunidad científica consideró obsoleta la herramienta y adoptó la escala sismológica de magnitud de momento. Este nuevo parámetro, introducido en 1979 por Thomas C. Hanks y Hiroo Kanamori, calcula la energía total liberada durante el evento. La métrica mantiene los valores de su antecesora hasta el límite de 6,9, pero también permite ponderar eventos que tengan una potencia superior.La escala de Richter solo podía cuantificar la superficie del fenómenoFernando Sánchez - Europa Press - Fernando Sánchez - Europa PressDiseñada en 1935 por Charles Francis Richter y Beno Gutenberg, la medición original fue ideada para evaluar temblores producidos en los primeros 400 kilómetros de profundidad, según el medio especializado National Geographic. Al tratarse de una escala logarítmica, cada nivel no representa una subida proporcional, sino exponencial: una diferencia de tres puntos en la escala equivale a liberar un millón de veces más energía. Con el uso de la escala de magnitud de momento, se pudieron calcular con precisión los fenómenos de mayor potencia de la historia. El registro más alto se produjo el 22 de mayo de 1960 en Valdivia, Chile, cuando se alcanzó una magnitud de 9,6 —recálculo posterior con la nueva métrica—.Con la nueva metodología, se pudo medir un fenómeno de hasta 9,6 puntosFernando Sánchez - Europa Press - Fernando Sánchez - Europa PressDe acuerdo con la cantidad de energía liberada, los efectos en la superficie y la frecuencia de los sismos varían en distintas categorías: