Casi no hubo llamados provenientes de Casa Rosada en los días previos a la votación de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Los gobernadores norteños, habituales aliados de Javier Milei en el Congreso, coinciden en una cosa: Karina Milei vio que el proyecto de Federico Sturzenegger no salía y prefirió castigar a Patricia Bullrich antes que hacer un esfuerzo para aprobar la ley. “La dejaron sola. No midieron lo que estaba pasando y se comieron la curva”, asegura un senador norteño, que esperó hasta último momento una llamada que no ocurrió y que observa, a cuatro días de la derrota oficialista, que Milei no cambiará de estrategia. A este ritmo, insiste mientras mira las encuestas, el presidente llegará demasiado golpeado a las elecciones.

Los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones), Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Rolando Figueroa (Neuquén) hacen cuentas. Responsables de la derrota del Gobierno en el Senado, los mandatarios blanqueron un quiebre que se había dado, antes, en las redes sociales y en la calle. Los posteos de Tini Stoessel, Catriel, Emilia Mernes, Nicki Nicole y Dillom les llegaron como la confirmación de lo que ya observaban en sondeos: el Gobierno había perdido la batalla cultural y, lo peor de todo, la había perdido entre los jóvenes.