Las relaciones entre Italia y España atraviesan una gran crisis debido al asalto de inmigrantes marroquíes a Ceuta. Los controles fronterizos han provocado una tensión diplomática sin precedentes entre dos países que siempre han mantenido unas relaciones excelentes. La económica es espejo de las mismas. Una prueba es que entre enero y marzo de este año, antes de que estallara el problema migratorio, la inversión bruta de Italia en España se duplicó respecto al mismo periodo de 2025. Alcanzó los 291,4 millones de euros, un 101% más, según las últimas estadísticas de la Secretaría de Estado de Comercio. Además, la desinversión de capital italiano fue un 100% más baja que en el primer trimestre del año pasado.
Si bien las cantidades de la inversión varían según los ejercicios, como las de todos los países, la llegada de capital italiano ha sido constante desde que empezó la serie histórica a principios de los años 90. El país transalpino se encuentra entre los primeros inversores en territorio español, a veces entre los cinco primeros. En el primer trimestre de 2026 ha sido el sexto del ránking.
Transporte, logística, agricultura y ganadería, informática, actividades inmobiliarias y financieras y de seguros son los sectores preferidos por los italianos. Entre enero y marzo pasados lo fueron los depósitos, el almacenamiento y las actividades auxiliares del transporte.













