La entrada masiva irregular a España de migrantes procedentes de Marruecos el pasado jueves 30 de julio ha escalado a un enfrentamiento entre España e Italia, con el espacio Schengen suspendido entre ambas potencias europeas. Después de que 72.000 personas cruzasen la frontera ceutí, el Gobierno de Giorgia Meloni adoptó esta medida y, este viernes, el de Pedro Sánchez la replicó. Desde el sábado por la mañana, la Policía Nacional ha estado pidiendo el pasaporte a los ciudadanos procedentes de Italia, tanto por vía aérea como marítima. El ministro español de Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha comunicado esta decisión a diferentes autoridades de la Unión Europea, entre ellas al comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, y la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola. Los controles son temporales y estarán en vigor hasta las 00.00 horas del próximo 7 de septiembre. Dicho plazo podrá ser modificado "en función de la evolución de las circunstancias que justifican su adopción", señalan fuentes de Interior. Cuando venza, las autoridades pertinentes realizarán una evaluación con el fin de "mantener, modificar o levantar la medida". No obstante, Aena y fuentes policiales han confirmado que los controles no están afectando al tránsito aéreo ni portuario, ni siquiera en los archipiélagos canario y balear, que presentan, sobre todo a estas alturas del año, mucha afluencia de turistas italianos. Adoptada por el Ejecutivo español debido a la "persistente presión migratoria irregular que sufre el país transalpino", esta medida se ha llevado a cabo después de que el Gobierno de Meloni rechazase el ultimátum para revertir las restricciones impuestas. "No tenemos intención alguna de revisar la decisión de suspender la aplicación del Acuerdo de Schengen a los nacionales de terceros países que lleguen desde España, al menos hasta el 15 de agosto, y en ningún caso hasta que se hayan eliminado por completo los riesgos para la seguridad y el terrorismo en Italia", indicaba un comunicado del Ejecutivo italiano. En la nota, Italia hizo hincapié en otra posible entrada masiva de migrantes a territorio español el 15 de agosto: "Solo cuando haya certeza de que no existirán riesgos para la seguridad ni el terrorismo en Italia, de que no habrá una nueva oleada y de que no habrá migrantes irregulares dirigiéndose a territorio europeo, se revisará la decisión anterior". En cambio, el ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, aseguró que no existía "ningún motivo" para que Italia continuase con la suspensión del Acuerdo Schengen. "La situación en Ceuta y Melilla está de manera muy amplia canalizada y reconducida. La mayor parte de las personas que entraron irregularmente a Ceuta han sido ya devueltas", sostuvo este viernes. La entrada masiva irregular a España de migrantes procedentes de Marruecos el pasado jueves 30 de julio ha escalado a un enfrentamiento entre España e Italia, con el espacio Schengen suspendido entre ambas potencias europeas. Después de que 72.000 personas cruzasen la frontera ceutí, el Gobierno de Giorgia Meloni adoptó esta medida y, este viernes, el de Pedro Sánchez la replicó.