Las decisiones err�neas del presidente de EEUU al final le est�n pasando factura.A Donald Trump le gustan los acr�nimos de cuatro letras. El m�s famoso es MAGA. �l y su equipo tambi�n acu�aron el t�rmino FAFO. Poco despu�s de la captura del expresidente venezolano Nicol�s Maduro por parte de Estados Unidos, la Casa Blanca public� una fotograf�a de un Trump con semblante severo, con el acr�nimo FAFO bajo la imagen.Cuando Pete Hegseth reuni� a altos mandos militares estadounidenses en septiembre pasado, les dijo "Si nuestros enemigos deciden desafiarnos, ser�n aplastados por la violencia, la precisi�n y la ferocidad del Departamento de Guerra. En otras palabras, para nuestros enemigos, FAFO. Si es necesario, nuestras tropas pueden traducirlo. Para los lectores que no tengan un soldado estadounidense cerca, FAFO significa "Quien juega con fuego, acaba quem�ndose".Apenas unos meses despu�s del discurso de Hegseth, el mundo presenci� una perfecta manifestaci�n de la doctrina FAFO. Harto de la diplomacia infructuosa con Ir�n, Trump perdi� la paciencia. El resultado fue el ataque conjunto entre Estados Unidos e Israel contra Ir�n el 28 de febrero. El l�der supremo de la rep�blica isl�mica y muchos de sus asesores y familiares murieron o resultaron heridos.Pero, meses despu�s, el lema FAFO se ha vuelto en contra de la administraci�nTrump. A pesar de las frecuentes declaraciones de victoria total del presidente, la realidad es que su guerra ha fracasado estrepitosamente. Ir�n controla el estrecho de Ormuz y est� decidido a imponer peajes a los barcos que lo atraviesan. Altos dirigentes iran�es est�n formulando nuevas y a�n m�s ambiciosas demandas, incluyendo el pago de reparaciones por parte de Estados Unidos y la retirada de las tropas estadounidenses de las proximidades de Ir�n. Los iran�es podr�an pensar que, aunque estas demandas parecen descabelladas, Estados Unidos podr�a acabar haciendo importantes concesiones para salir de la guerra de Trump.Estos nefastos acontecimientos se derivan directamente de la manera inexperta y arrogante en que Trump tom� la decisi�n de ir a la guerra. El presidente estadounidense se dej� convencer por Benjamin Netanyahu, el presidente israel�, de que un cambio de r�gimen en Ir�n era posible. Trump rechaz� las advertencias de su propio equipo sobre la posibilidad de que los iran�es cerraran el estrecho de Ormuz. No llev� a cabo las consultas rutinarias que deb�an haber tenido con sus aliados regionales y europeos.Y aqu� estamos. �Vaya metedura de pata!La �nica sorpresa es que los defectos de Trump hayan tardado tanto en salir a la luz. Sol�a acusarse a sus detractores de padecer el s�ndrome de la obsesi�n con Trump cuando suger�an que un estilo de toma de decisiones basado en la vanidad, la venganza, las emociones y el inter�s propio acabar�a en desastre. Pero parece que ha llegado el momento de rendir cuentas.Pero, con independencia de c�mo se resuelva la crisis actual, es probable que tenga consecuencias a largo plazo para la pol�tica exterior y de seguridad de Estados Unidos. Las administraciones anteriores proteg�an celosamente la "credibilidad" estadounidense. Insist�an en que, cuando un presidente hablaba, el mundo deb�a tomar en serio sus palabras. Sin embargo, Trump aniquila la credibilidad estadounidense a diario. Est� atrapado en un c�rculo vicioso: un d�a amenaza con devastar Ir�n, para poco despu�s anunciar que la paz est� cerca y que Ir�n est� "suplicando" un acuerdo.El problema de credibilidad no se limita a la ret�rica err�tica del presidente. Es un secreto a voces que Estados Unidos ha agotado gran parte de su munici�n, como los misiles de crucero y los interceptores de misiles Patriot. Incluso si la administraci�n Trump decidiera cumplir las amenazas del presidente, podr�a tener dificultades para mantener operaciones militares de alta intensidad contra Ir�n. Las deficiencias en la defensa antimisiles tambi�n significan que Estados Unidos no tiene una forma efectiva de proteger la infraestructura clave de sus aliados del Golfo de los ataques iran�es. Algunos aliados estadounidenses estudian nuevas maneras de garantizar su seguridad. Arabia Saud�, Turqu�a y Pakist�n acaban de anunciar un nuevo pacto de defensa.El efecto de la ret�rica y la toma de decisiones err�ticas de Trump se extiende m�s all� de la seguridad, llegando a la econom�a. Me sorprendi� escuchar recientemente a una gestora de fondos asi�tica decir que, bajo el mandato de Trump, se considera cada vez m�s a EEUU como un mercado emergente. Al cuestionarla, se�al� los cambios repentinos y arbitrarios en las pol�ticas, el temor a que los inversores extranjeros pudieran ser discriminados y la implicaci�n de la familia y los amigos del presidente en los negocios. Todo esto, sugiri�, podr�a hacer que los inversores extranjeros fueran m�s reacios a mantener activos estadounidenses.En respuesta a este tipo de cr�ticas, la administraci�n Trump puede se�alar que, en los aproximadamente 18 meses transcurridos desde su regreso a la Casa Blanca, los inversores extranjeros han seguido inyectando capital en acciones y activos estadounidenses. La evoluci�n de los mercados financieros estadounidenses sigue siendo inigualable. Y la econom�a estadounidense contin�a creciendo mucho m�s r�pido que la eurozona.Pero existen se�ales de alerta. El d�lar es la moneda de reserva mundial. Y, sin embargo, Estados Unidos sigue registrando un d�ficit presupuestario de aproximadamente el 6% del PIB anual, y necesita que inversores extranjeros compren su deuda. Incluso Grecia, que hasta hace poco era sin�nimo de despilfarro fiscal, ahora obtiene pr�stamos a un costo menor que Estados Unidos.El costo anual del servicio de la deuda federal estadounidense supera el presupuesto del Pent�gono y est� aumentando r�pidamente. Adem�s, la administraci�n Trump parece no tener un plan serio para controlar la situaci�n.En alg�n momento, sin duda tambi�n habr� un ajuste de cuentas aqu�. La deuda y el d�ficit son un tema en el que el lema FAFO es el adecuado.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.